Caminó 3 mil kilómetros en tacos y lo que encontró en el camino cambió su vida para siempre
¿Qué harías si tuvieras que caminar 3000 km en tacos para salvar vidas? Conocé la historia de Dora Alcover, que convirtió el dolor en una causa colectiva.
Con un carrito de bebé, cinco pares de botas altas y una botella de agua, Dora Alcover emprendió una travesía de 3000 kilómetros por Europa para visibilizar la trata de mujeres. La joven catalana de 25 años no buscaba un récord, sino transformar el dolor en acción.
¿Qué la motivó a dar semejante paso?
Detrás de la caminata hay una historia íntima. A los 10 años, Dora perdió a su madre por cáncer. Desde entonces, buscó la manera de homenajearla. Así nació el Proyecto Alcover, presentado el día en que su mamá habría cumplido 60 años. "Siempre tuve el sueño de hacer algo en su honor, de ayudar a otras personas y encontrarle un sentido a todo lo que había pasado", contó a TN.
¿Por qué en tacos?
La imagen de una mujer recorriendo Europa en tacos generó curiosidad, juicios y miradas. Pero Dora lo aprovechó: "Pensé que si igual iban a mirarme, sexualizarme o juzgarme por cómo iba vestida, entonces quería usar esa atención para hablar de algo mucho más importante que yo", explicó. Los tacos se convirtieron en un símbolo de apropiación y lucha.
El 6 de febrero de 2026, Dora partió desde Barcelona rumbo a Rumania. Cruzó España, Francia, Mónaco, Italia, Eslovenia, Croacia, Hungría, Serbia y, finalmente, Rumania. Caminó bajo el sol, la lluvia y el frío, durmió en casas de desconocidos y pasó largas jornadas sola.
Lo más difícil no fue el cansancio físico
"Lo más duro no fue físicamente. Lo más difícil fue la soledad. Durante nueve meses mi vida fue caminar de un lugar a otro. No podía quedarme el tiempo suficiente para generar vínculos. Hice cerca de 2.000 kilómetros completamente sola", recordó. El desafío mental la llevó al borde del abandono en Croacia.
Llamó a su papá y le confesó que ya no podía más. La respuesta fue: "Pedile una señal a tu mamá". Días después, en una granja croata, conoció a un hombre que hablaba español perfectamente y había vivido once años en Mallorca, el mismo lugar donde nació su madre y donde presentó el proyecto. "Para mí esa fue la señal de que tenía que seguir", dijo.
Más de 60.000 euros para prevenir la trata
El destino final fue Rumania, donde funciona Reaching out Romania, una organización que previene la captación de menores por redes de explotación. Los fondos recaudados financian programas educativos para que niñas y niños reconozcan situaciones de riesgo. Dora aclaró: "Mi objetivo fue denunciar lo que es forzado, lo que involucra a menores".
Además, advirtió que la falta de oportunidades económicas es el principal anzuelo de los tratantes, y que las víctimas que logran salir muchas veces no encuentran programas de reinserción.
"Hay mucha gente buena"
A pesar de la dureza del tema, Dora se lleva un recuerdo esperanzador: "Estoy convencida de que la humanidad tiene muchísimo de bueno. En todos los países encontré personas que me abrieron las puertas de su casa, me dieron comida o simplemente caminaron conmigo un rato".
"Con las redes sociales o las noticias, muchas veces sentimos que todo está mal. Pero cuando salís a caminar y conocés gente, te das cuenta de que la mayoría quiere hacer el bien", concluyó.
Datos que conmueven
Cada 30 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata, declarado por la ONU. En Argentina, la PROTEX reportó más de 2200 denuncias en el último año. Según la línea 145, se contabilizaron 133 víctimas: 87 nenas, 37 nenes y en nueve casos no se pudo determinar el dato.