Caminó desde la Puna con una urna especial: lo que llevaba adentro la acompañó todo el Milagro
María Cristina Fernández vive en Buenos Aires, pero cada año vuelve a Salta para caminar el Milagro. Esta vez cargó una urna preparada con la Virgen de Las Lágrimas y, a sus pies, algo que la acompaña desde la Puna. ¿Qué llevaba adentro?
La fe volvió a unir la Puna con la ciudad de Salta durante el Milagro 2026. Y entre kilómetros de camino, frío, cansancio y oración, los peregrinos tuvieron otra vez una compañía muy especial: por segundo año consecutivo, las reliquias de Mama Antula y el Cura Brochero recorrieron junto a los fieles puneños el trayecto hasta la Catedral.
La encargada de trasladarlas fue la profesora María Cristina Fernández, una docente muy querida en las comunidades de la Puna que hoy vive en Buenos Aires, pero que regresa cada año a Salta para participar de la celebración del Señor y la Virgen del Milagro.
Una urna que acompañó todo el camino
Durante la peregrinación, Fernández llevó una urna especialmente preparada con la Virgen de Las Lágrimas. A sus pies fueron colocadas las reliquias de Santa María Antonia de Paz y Figueroa, Mama Antula, reconocida como la primera santa argentina, y de San José Gabriel del Rosario Brochero, el Cura Brochero.
Desde los caminos puneños hasta la Catedral Basílica de Salta, la imagen acompañó a los peregrinos y se convirtió en un espacio de oración y veneración durante el recorrido.
"Llevar las reliquias implica una gran responsabilidad. Custodiarlas es estar en permanente vigilia. El valor de las reliquias es inmenso", expresó Fernández.
De la Puna a la Catedral de Salta
La travesía volvió a mostrar una de las imágenes más fuertes del Milagro salteño: peregrinos recorriendo enormes distancias para llegar hasta la Catedral y renovar el Pacto de Fidelidad. En esta oportunidad, como ya había ocurrido el año anterior, las reliquias volvieron a ser parte de ese camino.
La historia dejó una postal particular del Milagro 2026, con Mama Antula, el Cura Brochero y la Virgen de Las Lágrimas acompañando simbólicamente cada paso de los peregrinos de la Puna hasta Salta.