Caminó más de 300 km desde la Puna y al llegar a la Catedral no pudo aguantar las lágrimas
Damiana Luzco tiene 81 años y cada septiembre camina desde la Puna para cumplir su promesa. Esta vez, al llegar a la Catedral, la emoción la desbordó por completo. ¿Qué fue lo que la quebró frente al Señor y la Virgen?
Damiana Luzco, de 81 años, cumplió una vez más su promesa y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada en la Catedral Basílica de Salta. La peregrina llegó desde Tolar Grande tras recorrer más de 300 kilómetros por los caminos de la Puna.
Su historia ya había conmovido a los salteños en los días previos, cuando avanzó a pie junto a otros peregrinos y fue acompañada durante parte del trayecto por militares. Pero el momento cumbre llegó este martes, cuando ingresó al templo para encontrarse con el Señor y la Virgen del Milagro.
Mientras se desarrollaban las oraciones religiosas, Damiana no pudo contener las lágrimas. La emoción la atravesó por completo: después de tantos días de caminata, del frío y del cansancio, volvía a estar frente a los Santos Patronos de Salta.
Una tradición que sostiene desde hace más de 25 años
A sus 81 años, la peregrina mantiene viva una costumbre que repite desde hace más de un cuarto de siglo. Es pastora, madre y viuda, y vive en San Antonio de los Cobres. Desde hace años construyó incluso un pequeño santuario familiar donde reza por sus seres queridos, por los peregrinos, por los mineros y por todos los que cada septiembre emprenden el camino hacia Salta.
Su imagen, avanzando a paso firme por los caminos de la Puna, se convirtió en una de las postales más representativas del Milagro salteño.