Camioneros varados en la nieve: la advertencia chilena que enciende alarmas en Mendoza
El paso Cristo Redentor sigue cerrado y la CNDC lanza una advertencia que preocupa a los transportistas. ¿Cuánto tiempo más durará la espera?
Mientras la nieve sigue acumulándose en la alta cordillera, la Confederación de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) lanzó una alerta que preocupa a los transportistas. El paso Cristo Redentor, que une Mendoza con Chile, continúa cerrado y ya son 20 días de espera para miles de choferes que quedaron atrapados en medio de un paisaje blanco que se volvió una trampa.
El gobierno mendocino confirmó este lunes que el cruce fronterizo seguirá bloqueado por tiempo indeterminado. Las condiciones climáticas extremas, con nevadas persistentes y viento blanco, no dan tregua y la imagen de largas filas de camiones detenidos a la vera de la ruta se viralizó en las redes sociales.
¿Qué dice el informe de la CNDC?
En un comunicado oficial, la entidad chilena detalló la crítica situación que atraviesan los transportistas. “El Complejo Fronterizo Integrado Cristo Redentor – Los Libertadores permanece totalmente cerrado y cumple 18 días sin tránsito debido a la gran acumulación de nieve en la alta cordillera”, señala el documento.
Los equipos de Vialidad de ambos países trabajan contrarreloj para despejar la calzada, pero el peligro no desaparece. Los riesgos de rodados y avalanchas siguen latentes, y por ahora no hay una fecha concreta para la reapertura del paso.
¿Qué alternativas tienen los transportistas?
Ante este escenario, la CNDC recomendó a las empresas evaluar otras rutas, aunque ninguna es sencilla ni económica. “De persistir las malas condiciones climáticas en la frontera, una alternativa muy costosa y que genera importantes pérdidas de días para los viajes es el Paso de Jama, en la frontera de la Segunda Región”, advierten.
La recomendación es clara: planificar con extrema cautela los viajes interfronterizos, porque el clima no da respiro y cada día de espera significa pérdidas millonarias para el sector.
Mientras tanto, los camioneros varados esperan una solución que no llega. La paciencia se agota y la incertidumbre crece en ambos lados de la cordillera.