Camiones cisterna y un operativo especial: los hospitales que no tendrán agua
El operativo ya está en marcha: camiones cisterna, reuniones entre Salud, SAT y Defensa Civil, y una zona de la capital que quedará sin servicio. Pero hay un detalle que todavía no se conoce y que todos los hospitales esperan.
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, se reunió con autoridades de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) y de Defensa Civil para ultimar un plan de contingencia que asegure el suministro de agua en hospitales, clínicas y otros centros sanitarios durante el próximo corte programado del acueducto El Cadillal, en San Miguel de Tucumán.
El encuentro tuvo como eje la provisión mediante camiones cisterna, sobre todo para aquellos efectores que no cuentan con pozos propios. De la reunión participaron los subsecretarios de Salud, Marcelo Montoya y Cristina Majul; el presidente de la SAT, Marcelo Caponio; el vicepresidente, Carlos Gallac; el gerente de Planificación e Infraestructura, Sergio López; el gerente de Producción, Iván Buczek, y el titular de Defensa Civil, Ramón Imbert.
Una obra clave para el sistema de agua
Los trabajos consisten en la instalación de nuevas válvulas de llegada del acueducto El Cadillal en la Planta Potabilizadora Villa Muñecas, en el marco de la modernización de la infraestructura. Para completar el recambio será necesario interrumpir el servicio en un sector de la capital tucumana.
Medina Ruiz subrayó la importancia de anticiparse para que la atención sanitaria no se vea afectada. “Estamos haciendo reuniones con tiempo para que nadie se quede sin agua, ningún efector público ni privado. Seguramente la semana que viene ya vamos a garantizar la provisión de agua, sobre todo en aquellos hospitales que aún no tienen pozo propio”, afirmó.
El funcionario también destacó las obras que se vienen ejecutando para reforzar el abastecimiento en los establecimientos de salud. Recordó que la Maternidad, el Hospital Avellaneda y algunos Caps y policlínicas ya cuentan con pozos propios incorporados durante la actual gestión.
La planificación no se limita a los hospitales públicos: también abarca sanatorios privados, centros de diálisis y otros establecimientos que necesitan agua para funcionar.
Fechas y zona del corte
El presidente de la SAT, Marcelo Caponio, explicó que el recambio de válvulas es una intervención necesaria para mejorar el sistema de provisión de agua potable y que su ejecución demanda una logística coordinada entre los organismos provinciales.
“La obra se prevé que va a terminar a finales de diciembre y el corte lo estamos programando entre fines de enero y los primeros días de febrero. Entonces tenemos que articular esta logística de provisión de agua, donde tienen que intervenir el Ministerio de Salud y Defensa Civil”, indicó.
Caponio precisó que el sector afectado estará delimitado por las avenidas Roca, Francisco de Aguirre, Avellaneda y Ejército del Norte. En esa zona será necesario adoptar medidas preventivas para garantizar el suministro a los establecimientos sanitarios, tanto públicos como privados.
Defensa Civil y la prioridad en los más vulnerables
El titular de Defensa Civil, Ramón Imbert, puso el acento en la importancia de organizar los recursos con anticipación y priorizar la asistencia a los sectores más vulnerables. “Esta planificación previa es importante para poder coordinar todos los esfuerzos, sobre todo ahora con el ministro de Salud, justamente para ver la parte más delicada, que serían los hospitales y las clínicas privadas”, expresó.
Imbert agregó que los equipos continúan delineando el plan de contingencia para garantizar la asistencia durante el desarrollo de los trabajos.
Las autoridades indicaron que la fecha definitiva, los horarios y las zonas alcanzadas por la interrupción serán comunicados oportunamente a través de los canales oficiales. Mientras tanto, se recomienda a la población hacer un uso responsable del recurso y reservar agua para las necesidades esenciales.
La planificación conjunta apunta a asegurar la continuidad de los servicios sanitarios durante una intervención necesaria para modernizar el sistema de distribución de agua potable, priorizando el abastecimiento de los establecimientos que requieren este recurso indispensable para su funcionamiento.