Camuzzi destrabó las conexiones que tenía frenadas en la Patagonia: qué cambia para miles de usuarios
La obra que llevaba años trabada ya está en marcha y destraba las conexiones que la empresa había frenado en plena Patagonia. A miles de familias les cambia el acceso al servicio, pero el detalle que define quiénes entran primero no es el que muchos esperaban.
Después de años de tener el sistema al límite, Camuzzi puso en marcha la repotenciación del Sistema Cordillerano-Patagónico, la infraestructura que lleva gas natural a 25 localidades repartidas entre Chubut, Río Negro y Neuquén. La obra requirió una inversión superior a los u$s40 millones y ya empezó a destrabar conexiones que estaban bloqueadas.
El corte de cinta se hizo en la nueva Planta Compresora Holdich, en territorio chubutense. Allí se reunieron los gobernadores Ignacio Torres (Chubut) y Alberto Weretilneck (Río Negro), mientras que el neuquino Rolando Figueroa participó de manera remota.
Del acto también formaron parte la secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti; el vicepresidente del Directorio del ENReGE, Vicente Serra; el presidente de Camuzzi, Jaime Barba; y Alejandro Macfarlane, accionista y socio cocontrolante de las distribuidoras.
Qué obras se hicieron y por qué cambian el esquema
La repotenciación se apoyó en cuatro frentes de trabajo. Se levantó una planta compresora nueva en Alto Río Senguer, se amplió la capacidad de compresión en Gobernador Costa, se sumó una tercera planta en Holdich y, quizás el cambio más profundo, se conectó el sistema con el Gasoducto General San Martín.
Ese último punto es el que modificó las reglas de juego. Hasta ahora el sistema dependía en buena medida de un yacimiento cercano a Comodoro Rivadavia, cuya producción ya madura no alcanzaba para responder a la demanda futura de la región. Con la interconexión al gasoducto troncal, el abastecimiento quedó atado de forma directa y permanente a la red nacional de transporte.
La historia detrás de la obra explica la urgencia. El proyecto original lo había licitado el Estado nacional e incluía, entre otras instalaciones, las plantas de Alto Río Senguer y Gobernador Costa. Esos trabajos quedaron inconclusos y nunca se habilitaron como estaba previsto.
El resultado fue un sistema funcionando al borde de su capacidad. En 2022, Camuzzi debió restringir el otorgamiento de nuevas factibilidades de suministro para asegurarle el gas a los usuarios que ya estaban conectados, tal como marca el marco regulatorio.
Con el correr del tiempo, la distribuidora concluyó que completar el proyecto original no alcanzaba: había que rediseñar y ampliar la infraestructura. De ahí surgieron la planta de Holdich y la interconexión con el Gasoducto General San Martín.
Más capacidad y el regreso de las nuevas conexiones
El sistema abastece hoy a más de 125.000 usuarios de la región. Con las obras terminadas, la capacidad de transporte crecerá en 300.000 metros cúbicos diarios y llegará a 3,1 millones de m³ por día en los picos de demanda del invierno. La ampliación deja margen para incorporar hasta 12.000 nuevos usuarios.
Ese margen ya se empezó a notar. A comienzos de 2026, con las obras avanzadas, Camuzzi levantó las restricciones y volvió a otorgar factibilidades para nuevas conexiones. Desde entonces, más de 3.500 usuarios se sumaron al servicio de gas natural.
La ejecución exigió coordinar a la empresa con los gobiernos provinciales y las autoridades competentes. Las plantas compresoras de Alto Río Senguer y Gobernador Costa contaron con financiamiento de los bancos del Chubut y de Neuquén.
“Esta obra demuestra lo que es posible alcanzar cuando existe una visión compartida y la decisión de trabajar juntos. El principal desafío que tenemos en Camuzzi es que cada vez más hogares, comercios e industrias puedan acceder al gas natural. Para eso necesitamos infraestructura, inversiones sostenidas y planificación de largo plazo. Hoy estamos celebrando justamente eso: haber transformado una necesidad histórica de la región en una realidad concreta”, afirmó Macfarlane.
El directivo también puso el foco en las condiciones necesarias para sostener ese tipo de obras. “La infraestructura energética necesita previsibilidad, inversión y una mirada que trascienda la coyuntura. Cuando esas condiciones existen, las compañías podemos volver a pensar en crecer, ampliar redes y acompañar el enorme potencial energético de la Argentina”, sostuvo.
Quién es Camuzzi en el mapa del gas
La distribuidora es la más grande del país por volumen y cubre el 45% del territorio nacional en dos regiones contiguas. Opera una red de más de 52.000 kilómetros entre gasoductos de transporte, ramales y redes de distribución, y abastece a más de 2,3 millones de usuarios en Buenos Aires, La Pampa, Neuquén, Chubut, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.