Caos en el clásico escocés: La victoria del Celtic desató una batalla campal en el césped del Ibrox
La celebración por la clasificación en el clásico escocés terminó en una violenta batalla campal dentro del campo. ¿Qué provocó que cientos de hinchas invadieran el césped y se enfrentaran a golpes y pirotecnia bajo la mirada de la policía? Los detalles del escándalo que pone en riesgo el futuro de los clásicos.
Una celebración de triunfo se transformó en un violento enfrentamiento entre las barras rivales en pleno campo de juego. El clásico más importante de Escocia, el “Old Firm” entre Celtic y Rangers, terminó en un escándalo mayúsculo este domingo luego de que el conjunto visitante se impusiera en los penales. La invasión de hinchas celebrantes al césped del Ibrox Park provocó una reacción en cadena que derivó en una batalla campal con lanzamiento de objetos y pirotecnia, bajo la mirada de la policía.
Los disturbios estallaron al finalizar el partido de cuartos de final de la Copa de Escocia. Decenas de seguidores del Celtic irrumpieron en el campo para festejar la clasificación a semifinales. Este acto fue la chispa que encendió la mecha.
¿Cómo se desató el caos?
Cientos de hinchas del Rangers, anfitriones y derrotados, respondieron a la provocación ingresando también al terreno de juego con la intención de atacar a sus rivales. El escenario se convirtió en un campo de batalla, con ambos grupos intercambiando insultos, objetos y material pirotécnico.
La Policía y el personal de seguridad privada se vieron obligados a formar un cordón humano a lo ancho del campo para intentar separar a las facciones y evitar que las agresiones escalaran. A pesar de los esfuerzos, algunas bengalas volaron de un lado a otro, entre el césped y las tribunas. Varios encapuchados fueron detenidos por las fuerzas de seguridad en medio del caos.
Este encuentro era particularmente especial, ya que fue el primer Old Firm en casi una década con una gran cantidad de entradas asignadas a la hinchada visitante. Los seguidores del Celtic tenían vetado el acceso al Ibrox Park durante 2023 tras una serie de incidentes previos.
Una prueba piloto que salió mal
El partido de este domingo funcionaba como una prueba piloto para evaluar un eventual regreso masivo de la parcialidad visitante. Sin embargo, tras los graves disturbios registrados, es muy poco probable que ese plan siga adelante. La violencia opacó por completo lo acontecido en los 120 minutos de juego.
En lo deportivo, el Celtic logró un pase agónico a semifinales a pesar de no haber realizado un solo remate a puerta en todo el partido. Por el contrario, el Rangers dominó claramente las acciones, sumando 24 disparos al arco rival. Incluso vieron cómo el VAR anulaba un gol en el tiempo suplementario por una mano de Emmanuel Fernandez.
Fue Tomas Cvancara quien, en la tanda de penales, convirtió el remate definitivo para sellar la victoria del Celtic, minutos antes de que estallara el caos en las tribunas y el césped. Esta derrota fue un golpe especialmente duro para el Rangers, que el fin de semana pasado en este mismo escenario había dejado escapar una ventaja de dos goles al descanso en el clásico de liga, que terminó 2-2.
La temporada presenta un panorama inusual en Escocia, ya que por primera vez en muchos años tanto Rangers como Celtic corren riesgo de dejar escapar el título liguero, actualmente liderado por el Hearts. Ambos clubes están acostumbrados a repartirse los campeonatos, con 55 ligas para cada uno. La última vez que un equipo diferente se coronó fue el Aberdeen en la temporada 1984-1985.
“It is an ugly, ugly end to what has been a superb game of football”
Chaos breaks out on the pitch at Ibrox as both sets of fans end up on the pitch following Celtic’s penalty shootout win over Rangers pic.twitter.com/m8cmSHEkGM
— Premier Sports (@PremSportsTV) March 8, 2026