Caos en tres líneas de trenes por un nuevo control de alcoholemia
Un nuevo control de alcoholemia para choferes y guardas disparó un caos de demoras y cancelaciones en el Roca, el Mitre y el Sarmiento. Lo que nadie esperaba era el motivo del colapso.
Miles de pasajeros del Área Metropolitana padecieron demoras y cancelaciones en las líneas Roca, Mitre y Sarmiento durante la mañana de este lunes. El motivo: la puesta en marcha de un nuevo protocolo de controles preventivos de alcoholemia y consumo de sustancias para conductores y guardas, que se aplica antes de que el personal tome servicio.
Según informaron desde Trenes Argentinos, la medida forma parte de una modernización de los procedimientos que busca optimizar las verificaciones, garantizar la trazabilidad de los datos y agilizar la asignación del personal. Sin embargo, la implementación no salió como se esperaba.
Qué cambió con el nuevo sistema
Hasta ahora, médicos y enfermeros realizaban las pruebas de manera presencial en cada base operativa. Con la nueva modalidad, los test los ejecutan en el lugar enfermeros con soportes digitales, y la guardia médica interviene de forma remota solo si se detecta un caso positivo. Además, se sumó una base médica rotativa para dar atención profesional inmediata, sin necesidad de tener facultativos estables en todas las estaciones cabeceras.
Prueba a pleno y cuellos de botella
El problema surgió porque la empresa estatal decidió probar el nuevo esquema con saturación plena en las cinco líneas que opera, para evaluar su comportamiento y calibrar los tiempos de respuesta. Pero el volumen de verificaciones simultáneas generó cuellos de botella en la toma de servicio de las formaciones, lo que derivó en retrasos y cancelaciones que afectaron a miles de pasajeros en las primeras horas del día.
Desde la operadora ferroviaria indicaron que están trabajando junto a la firma proveedora del servicio tecnológico para ajustar los mecanismos del software, reducir los tiempos de inspección y estabilizar las frecuencias en los distintos ramales. Mientras tanto, los usuarios siguen esperando que el servicio vuelva a la normalidad.