Capilla de Jáchal: el Gobierno pide más informes y la demolición sigue en veremos
La capilla de Villa Mercedes sigue sin definición: el Gobierno pidió informes más completos a tres organismos. ¿Cuánto falta para conocer su destino?
La histórica capilla de Villa Mercedes, en Jáchal, sigue sin destino definido. A casi tres meses de que la Dirección de Patrimonio Provincial frenara la demolición, el Gobierno provincial ahora solicita nuevos informes técnicos para decidir si la estructura se demuele, se interviene o se recupera.
El futuro del templo permanece en suspenso mientras las autoridades buscan más respaldo técnico.
El ministro Guido Romero explicó que la prioridad es obtener información más contundente antes de tomar una decisión definitiva. En ese marco, ya se cumplió con un pedido del Arzobispado que la Municipalidad de Jáchal había ignorado por más de un año: el vallado perimetral de la capilla.
“Lo primero que hemos hecho es cumplimentar algo que había pedido el Arzobispado, que hacía más de un año que se lo había pedido a la Municipalidad de Jáchal y la Municipalidad de Jáchal no lo había hecho”, señaló Romero a Diario La Provincia SJ.
¿Qué pidió el Gobierno?
La Provincia solicitó formalmente la ampliación de los informes a tres organismos que ya habían evaluado el edificio: el INPRES, Infraestructura y la Universidad. La intención es que los especialistas realicen inspecciones presenciales y presenten estudios más completos.
Romero marcó diferencias entre los análisis existentes y los que ahora se requieren. “En el caso del INPRES fue un informe que se realizó sobre fotos. En el caso de Infraestructura y la Universidad fueron informes visuales, o sea, ellos pudieron verlo personalmente, pero nosotros necesitamos un informe con más contundencia, con más requisitos técnicos”, sostuvo.
En tanto, el estudio del suelo ya está disponible. “El informe del suelo sí lo tenemos, con todos los requisitos”, afirmó el funcionario.
¿Cuándo se conocerá la decisión?
La comunidad de Villa Mercedes espera una respuesta, pero el plazo es incierto. Romero estimó que el proceso podría llevar entre uno y dos meses, aunque aclaró que no es un límite rígido. “El plazo puede ser un mes, dos meses”, manifestó.
El ministro remarcó que la urgencia es clave por la seguridad del lugar y la cercanía con una escuela. “Tiene que ser lo más urgente posible”, afirmó, aunque reconoció que los organismos tienen sus propios tiempos y que el cronograma no puede ser estricto.
Uno de los obstáculos es la logística para que los especialistas se trasladen a Jáchal. El Gobierno ofreció recursos para facilitar el trabajo: “Yo no puedo imponerle al INPRES, que a lo mejor no tienen ni siquiera movilidad para trasladarse. Le hemos puesto a disposición todos los recursos técnicos, las movilidades del Ministerio para que ellos puedan ir”, indicó Romero.
Por eso, definió el plazo como “bastante flexible” y expresó su expectativa de que los informes se completen cuanto antes. “Esperemos que sea lo más pronto posible”, concluyó.