Capioví tiene un observatorio abierto todo el año: lo que se ve desde la cúpula
Astrocap abre sus telescopios de martes a viernes y recibe a escuelas de toda la zona, pero desde 2020 la concurrencia no volvió a los niveles de antes. La propuesta que buscan recuperar, y cómo anotarse.
En Capioví, cuando se apaga la luz de la ciudad, el cielo toma el mando. Allí funciona Astrocap, un observatorio astronómico que, según sus responsables, sería el único de la provincia de Misiones que abre sus telescopios al público todas las semanas y durante todo el año.
El espacio lo administra la Asociación Astronómica de Capioví y está emplazado en un entorno de monte, en la esquina de Guayubira y Guatambú, dentro del Parque de la Ciudad. Ese rincón reúne, dicen, las condiciones ideales para cada función.
La propuesta permite a los visitantes "acercarse" a planetas, constelaciones y otros objetos celestes que hasta ese momento quizás solo conocían por fotos, películas o redes sociales.
Escuelas, turistas y curiosos
"La propuesta tiene un destinatario central: las escuelas. A través de visitas nocturnas coordinadas previamente, los estudiantes pueden participar de nuestras actividades las cuales combinamos con una introducción teórica y la observación directa mediante telescopios. La experiencia también está disponible para turistas y particulares que quieran descubrir el cielo misionero desde otra perspectiva", explicó a PRIMERA EDICIÓN Javier Balovier, encargado de la atención al público, que guió a este Diario por las instalaciones.
El recorrido tiene su liturgia. Cada delegación atraviesa los salones conectados por escaleras, hace una pausa en la terraza para mirar el cielo a simple vista y culmina en la cúpula, el momento cumbre: ahí los chicos observan los astros con un equipo de avanzada.
En el camino, los visitantes conocen todos los telescopios de Astrocap, incluido el primero que se compró para la inauguración, en 1996.
Dos equipos para mirar el cielo
Para las tareas de divulgación el observatorio dispone de dos instrumentos. Uno es un telescopio de 25 centímetros de diámetro, que también se usa en salidas fuera de la sede. El otro, de 30 centímetros, queda fijo en la cúpula y es el que permite ver los objetos celestes elegidos para cada jornada.
Balovier contó que la institución trabaja con fuerza para recuperar las visitas educativas: después de 2020, "la concurrencia, por obvias razones, decayó y todavía no se recuperó la actividad a los niveles anteriores", lamentó.
"Nuestro observatorio permite la posibilidad de coordinar visitas durante el año, las funciones son de martes a viernes. El acercamiento con las escuelas resulta importante para que más estudiantes vuelvan a tener contacto directo con la astronomía, conozcan el funcionamiento de los telescopios y aprendan a reconocer los objetos que forman parte de nuestro cielo nocturno", agregó.
Entre los frutos que dejó ese trabajo mencionó uno que lo enorgullece: una joven de Capioví se graduó en la licenciatura de Ciencias Físicas y después se especializó en astronomía.
De la idea de un grupo de vecinos al parque
La Asociación Astronómica de Capioví nació en 1990 por impulso de un grupo de vecinos y aficionados que querían estudiar la ciencia y compartir lo que sabían con la comunidad.
La idea de tener sede propia tomó fuerza en 1994. Para concretarla recurrieron al municipio, que cedió el terreno en comodato, y al Gobierno provincial, que aportó económicamente. También colaboraron vecinos de la localidad.
La construcción arrancó en 1996, aunque las dificultades económicas demoraron la finalización. Con los años, la asociación consolidó el espacio y sostuvo sus actividades de divulgación. En 2012, un convenio con un establecimiento educativo ayudó a ordenar la atención regular, que continúa hasta hoy.
Los interesados en coordinar una visita pueden llamar al 3743 600600 o buscar información en los canales de la Asociación Astronómica de Capioví.