Capturan en la precordillera al principal sospechoso de un brutal femicidio en Salta
Tras una dramática búsqueda en la agreste precordillera salteña, las fuerzas de seguridad lograron detener al principal sospechoso de un femicidio. ¿Cómo sobrevivió días escondido y qué pistas apuntan a una red de ayuda?
La búsqueda intensiva por la montaña salteña llegó a su fin. Daniel Orlando Serapio, el hombre señalado como autor del asesinato de Natalia Cruz, fue finalmente detenido este sábado en una zona agreste, tras días de fuga. La fiscal de la Unidad Fiscal Especializada en Femicidios (UFEM), Luján Sodero, confirmó la captura que pone fin a una angustiante persecución.
El cuerpo sin vida de Natalia Cruz fue hallado en su vivienda del barrio Luz y Fuerza, en Salta, el martes 20 de febrero. Las autoridades policiales determinaron que la víctima presentaba signos de haber sido golpeada y estrangulada. A pesar de que fue trasladada de urgencia al hospital más cercano, falleció durante el trayecto y los médicos no pudieron reanimarla.
El giro escalofriante llegó cuando el propio Serapio, pareja de la víctima, le confesó el crimen a la madre de Natalia. Sin embargo, logró escapar del lugar antes de la llegada de las fuerzas policiales, iniciando una fuga que lo mantuvo prófugo hasta este fin de semana.
¿Dónde lo encontraron?
El operativo que dio con su paradero se desarrolló en la precordillera salteña, a aproximadamente 70 kilómetros de Salta Capital. El punto exacto fue a solo un kilómetro de la estación de trenes Diego de Almagro, en inmediaciones de la ruta 51, un terreno complejo dominado por vías férreas, túneles y montañas.
El despliegue estuvo a cargo de un grupo combinado de policías y efectivos de Gendarmería Nacional, quienes decidieron rastrillar nuevamente una zona que ya habían inspeccionado días atrás sin éxito. La fiscal Sodero indicó que Serapio fue capturado en la mañana, cuando ya se encontraba visiblemente desmejorado.
El estado en que cayó el prófugo
Fuentes de la investigación revelaron al diario El Tribuno de Salta que Serapio fue reconocido por los efectivos en el momento en que intentaba descansar. Se encontraba en un estado físico deplorable, con signos de deshidratación y un marcado deterioro, por lo que no opuso resistencia al momento de la aprehensión.
Su conocimiento del área fue clave para su supervivencia temporal. El acusado había trabajado en ferrocarriles y conocía a la perfección esa zona de la precordillera. Vecinos habían reportado un dato crucial: días antes se habían visto luces en uno de los túneles cercanos a la estación ferroviaria, ubicada al oeste de la provincia, cerca de Santa Rosa de Tastil.
Este indicio hizo sospechar a las autoridades que podía haberse refugiado allí. La hipótesis que manejan es que el sospechoso se ocultaba en cuevas de la zona y bajaba hacia la estación para conseguir agua o, posiblemente, recibir ayuda.
La pista del encubrimiento
Los investigadores no descartan que Serapio haya recibido asistencia durante los días que permaneció oculto. De hecho, analizan huellas que indicarían que fue ayudado recientemente en la zona. Las sospechas apuntan a una posible cadena de encubrimiento, tanto para facilitar su fuga inicial como para sostenerlo durante su estadía en la precordillera.
Quienes eventualmente sean identificados como cómplices podrían ser imputados por el delito de encubrimiento agravado, dada la gravedad del crimen que se investiga. El sector de la captura es un paso hacia zonas altas de la precordillera y conecta con trayectos que llevan a El Palomar, la ruta 40, Jujuy y Abra Pampa, un circuito que el detenido conocía bien.
Tras su aprehensión, Daniel Orlando Serapio fue trasladado a la Alcaidía, donde quedará alojado mientras avanzan las actuaciones judiciales. Paralelamente, en la tarde de este sábado se realizaron nuevos allanamientos con el objetivo de identificar a los presuntos cómplices que lo habrían apoyado. La investigación continúa abierta y las autoridades no descartan nuevas detenciones en las próximas horas.