Caputo entregó casi 4.000 km de rutas a privados: la polémica por las obras que no llegan
El Gobierno concesionó miles de kilómetros de rutas, pero las obras prometidas brillan por su ausencia. ¿Qué pasará con las rutas 9 y 34? Los detalles que generan polémica en Santiago del Estero.
El Gobierno de Javier Milei dio un paso clave en su política vial al concesionar al sector privado casi 4.000 kilómetros de rutas nacionales, incluyendo tramos estratégicos de las rutas 9 y 34 que atraviesan Santiago del Estero. La decisión, formalizada por el ministro de Economía Luis Caputo, abre un fuerte debate por la falta de autovías nuevas y el cobro de peajes por 20 años.
Mediante la Resolución 1379/2026, se adjudicaron ocho corredores a empresas privadas por dos décadas. Según el Gobierno, con esta tercera etapa se completan más de 9.000 kilómetros distribuidos en 16 corredores, y se prometió que todos tendrán obras en marcha hacia fines de septiembre.
¿Qué obras incluyen realmente los contratos?
Los pliegos priorizan tareas de mantenimiento: reparación de baches, conservación de banquinas, corte de pasto, limpieza, señalización y repintado de líneas de calzada. Sin embargo, no contemplan la duplicación de calzadas ni la construcción de nuevas autovías en los tramos más transitados.
Esta ausencia es especialmente crítica para Santiago del Estero, donde la Ruta Nacional 34 concentra gran parte del transporte de cargas del norte argentino y registra numerosos siniestros viales por ser de calzada única.
Los corredores que tocan a la provincia
El tramo Centro Norte, de 536,43 kilómetros sobre la Ruta Nacional 34 entre Santa Fe y Santiago del Estero, fue adjudicado a José Cartellone Construcciones Civiles. La tarifa de referencia será de $2.631,75 cada cien kilómetros, con impuestos incluidos, lo que implica un costo de unos $14.118 para recorrerlo completo, aunque esos valores se actualizarán porque las ofertas se hicieron con precios de julio de 2025.
El tramo Noroeste, de 596,52 kilómetros sobre las rutas 9, 34, 66, 1V66 y A-016, abarca Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy, y quedó en manos de Autovía Construcciones y Servicios, junto a Vapeu y Guigivan. Además, se adjudicó el tramo Centro, con 681,92 kilómetros de las rutas 9, 19 y 34 en Santa Fe y Córdoba, que incluye la autopista Rosario-Córdoba.
Peajes por 20 años y obras limitadas
El punto más cuestionado es la diferencia entre el largo plazo de explotación y las inversiones obligatorias. Las concesionarias deberán mantener las calzadas, reparar sectores deteriorados y prestar asistencia, pero no se comprometen a transformar las rutas 9 y 34 en autovías dentro de la provincia.
Desde hace décadas, sectores políticos, productivos y sociales reclaman una autovía sobre la traza de la Ruta 34 para separar los sentidos de circulación y mejorar la seguridad. La nueva concesión garantiza mantenimiento y habilita el cobro de peajes, pero no resuelve ese pedido estructural.
¿Quién paga la cuenta?
El Gobierno sostiene que el sistema permite mejorar las rutas sin usar recursos del Estado, trasladando los costos al sector privado y, en última instancia, al usuario a través de los peajes. La discusión, sin embargo, gira en torno a si conservar la infraestructura existente es suficiente ante el crecimiento del tránsito pesado y el deterioro acumulado.
Un informe privado estimó que las concesionarias de los más de 9.000 kilómetros podrían recaudar unos 6.700 millones de dólares durante la vigencia de los contratos. Frente a esa proyección, crecen los cuestionamientos por la falta de obras de gran escala y el impacto de los nuevos peajes en transportistas, productores y usuarios particulares.
Los detalles oficiales de los corredores y extensiones están disponibles en la Red Federal de Concesiones de Vialidad Nacional.