Caputo revela el número que mantiene en vilo al acuerdo con el FMI
El ministro Caputo anunció un resultado fiscal positivo por segundo mes seguido, pero un desembolso multimillonario en intereses de deuda pone en foco la real sostenibilidad de las cuentas. ¿Qué significa este número para el futuro del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional?
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este lunes que las cuentas públicas cerraron febrero con un superávit primario de $1,4 billones. El dato clave, sin embargo, es que el resultado financiero final también fue positivo por segundo mes consecutivo, a pesar de un desembolso de intereses de deuda que superó el billón de pesos. Esta cifra se convierte en un elemento central para las negociaciones con el organismo crediticio internacional.
Según la información publicada por el funcionario en su cuenta de X, el Sector Público Nacional registró un superávit financiero de $144.421 millones en el segundo mes del año. Este resultado se logró luego de descontar los pagos netos de intereses, que ascendieron a $1,2 billones durante febrero.
¿Cómo se logró el equilibrio fiscal?
Caputo detalló que, en el acumulado de los dos primeros meses del año, el superávit primario ronda el 0.4% del Producto Interno Bruto (PIB). El superávit financiero para el mismo período equivale al 0.1% del PIB.
Un factor determinante fue la evolución del gasto. El titular de la cartera económica destacó que el gasto primario total registró una caída interanual del 8.8% en términos reales durante febrero.
No obstante, el ministro aclaró que ciertas partidas sociales mostraron incrementos. Los recursos destinados a jubilaciones y pensiones contributivas crecieron un 1.8% interanual en términos reales.
Por otro lado, las transferencias correspondientes a la Asignación Universal por Hijo (AUH) experimentaron un aumento significativo del 11.3% en el mismo período.
La estrategia oficial y las reformas en marcha
En sus declaraciones, Caputo sostuvo que la estrategia del Gobierno apunta a mantener el equilibrio fiscal mientras se implementan cambios estructurales. Mencionó específicamente las leyes de Presunción de Inocencia Fiscal y de Reforma Laboral como herramientas que “contribuirán a la formalización de la economía”.
El funcionario argumentó que este proceso, sumado al crecimiento económico y un control “estricto” del gasto público, permitirá continuar con la reducción de la presión tributaria. “Entre 2024 y 2025 la reducción de impuestos acumulada ascendió a 2,5% del PIB”, señaló Caputo.
El resultado fiscal se consolida como uno de los ejes centrales del programa económico oficial. El año pasado, el Gobierno cerró con un superávit primario de $11.769.219 millones, lo que representó el 1.4% del PBI.
“El ancla fiscal es un pilar fundamental del programa económico desde el primer mes de gestión”, fue el mensaje que Caputo había difundido al conocerse los resultados de 2025, reafirmando ahora la continuidad de esa política.