Caputo salió a negar la recesión y apuntó contra un actor inesperado por la escalada del Riesgo País
El ministro de Economía salió a desmentir la recesión y apuntó contra un factor que, según él, paraliza a los inversores financieros. La explicación que dio en París y el dato del EMAE que puso en duda.
El ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó de plano que la Argentina esté en recesión y puso el foco en el escenario político local como el factor que más inquieta a los mercados. Lo hizo al cerrar su visita oficial a París, donde participó de la Argentina Week, y en diálogo con el diario Clarín.
Según el funcionario, el aumento del Riesgo País y la paralización de las inversiones financieras de largo plazo no responden a un problema de la economía real, sino a la incertidumbre que genera un eventual retorno del kirchnerismo. A eso le sumó los shocks financieros internacionales como otro factor de desestabilización.
El fantasma electoral que frenó a los inversores
Caputo marcó una diferencia entre dos tipos de inversores: los de la economía real y los financieros. Mientras los primeros mantienen su interés, los segundos se muestran cada vez más cautos. El ministro contó que durante las reuniones de las Naciones Unidas de la semana pasada las preguntas sobre el riesgo de una vuelta del kirchnerismo fueron moneda corriente.
"El riesgo electoral tiene un impacto. En las reuniones de las Naciones Unidas de la semana pasada surgieron las preguntas sobre el riesgo de que volviera el kirchnerismo y eso genera una preocupación no tanto en las decisiones de los inversores de la economía real, pero sí en los inversores financieros", señaló.
Para graficar la reacción de los fondos internacionales, el titular del Palacio de Hacienda apeló al recuerdo de las gestiones anteriores: "La gente ve el kirchnerismo y se retrae; la gente no quiere volver a una inflación diaria del 1,5%, a cepo, a desabastecimiento, a importación de energía, a la suba de impuestos. Entonces, cuando uno invierte en el largo plazo y no está 100% seguro, las inversiones se paralizan".
La pelea por el EMAE: el argumento oficial contra las cifras de caída
Otro de los ejes que tocó Caputo fue la reciente publicación del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que elabora el INDEC. El ministro cuestionó la medición desestacionalizada porque, a su entender, muestra variaciones demasiado bruscas que no reflejan el programa económico en marcha.
"Honestamente, el EMAE en términos desestacionalizados muestra una volatilidad que no es razonable dada la transformación económica que estamos teniendo. Pasar de +2 a -3 en la economía en un mes no puede pasar", disparó. En esa línea, explicó que desde Hacienda priorizan el indicador de tendencia-ciclo.
Con ese argumento, el ministro sostuvo que la economía argentina encadena 29 meses de crecimiento consecutivo, aunque reconoció que el ritmo actual es menor: 0,2% mensual. "No estamos en recesión, estamos creciendo menos que antes por los shocks internacionales y el tema político. Pero es diferente a decir que estamos en recesión, lejos de eso", remarcó.
El frente externo: tasas altas en Estados Unidos y la región que se enfría
Entre los factores externos que explican la desaceleración, Caputo mencionó el shock energético y el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, que alcanzaron niveles no vistos en casi 30 años. Ese combo, dijo, obligó a corregir a la baja las estimaciones de crecimiento de países vecinos como Chile y Uruguay.
Al repasar la evolución del riesgo país, el ministro recordó que el indicador bajó de manera sustancial: pasó de moverse entre los 2.500 y 3.000 puntos básicos a ubicarse en torno a los 600 actuales.
Por último, Caputo diferenció la gestión actual de las políticas de corto plazo que, según él, caracterizaron históricamente a la política argentina. "En general, la política argentina siempre ha priorizado el corto plazo y por eso el 'Plan Platita' y tratar de generar un beneficio político de corto plazo. Este es un Presidente que mira los próximos 30 años y nosotros trabajamos para los próximos 30 años", concluyó.