Cargnello habló ante miles en la Catedral y dejó un mensaje que incomoda a propios y ajenos
¿Qué dijo monseñor Cargnello minutos antes de que las imágenes del Milagro volvieran a la Catedral? El arzobispo habló de caridad, de grietas y de un gesto que casi nadie vio entre los peregrinos.
Tras una jornada marcada por peregrinos, pañuelos, lágrimas y promesas, las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro volvieron a la Catedral Basílica. La noche ya había caído sobre Salta y miles de fieles seguían en el centro para acompañar a los santos patronos hasta el último momento.
Antes del ingreso, monseñor Mario Antonio Cargnello volvió a tomar la palabra. Esta vez no fue para predicar, sino para agradecer: nombró a organismos públicos, trabajadores de la Iglesia, voluntarios, empresas y, sobre todo, a los salteños que sostienen el Milagro y colaboran con las obras de la Catedral.
"La fe, cuando se toma en serio, se hace caridad"
El arzobispo puso el foco en lo que casi nunca se ve detrás de las columnas de peregrinos. Habló de quienes repartieron comida, alojaron a gente que llegó desde cientos de kilómetros y hasta lavaron los pies de los que arribaron agotados.
"Vengo a decirles gracias a quienes acompañan, dan comida y lavan los pies. Eso no es solo de los católicos. Uno de los primeros gestos lo tuvo don David y lo dejó en nuestros hermanos mayores. Eso demuestra que la fe, cuando se toma en serio, se hace caridad y rompe todas las grietas. Los puentes nos ayudan a ser verdaderamente humanos", expresó.
También tuvo palabras para los que llegaron desde otras provincias, para los diáconos, sacerdotes y miembros de la Arquidiócesis, y para la Hermandad que traslada las imágenes peregrinas dentro y fuera de Salta. Hubo un reconocimiento especial para quienes trabajan puertas adentro del templo: "A todas las personas que están en la sacristía y limpian para que la Catedral de Salta brille, les agradezco; y a mis queridos curas que trabajan aquí y ayudan".
Obras, empresas y un guiño a la política nacional
Cargnello se refirió a los trabajos que se vienen realizando desde hace unos tres años para preservar la Catedral Basílica. "Estamos unidos con el Gobierno provincial, municipal y empresas que tienen que ver, que nos iluminaron la Catedral, y estamos reforzando los revoques. Esto se hace con el dinero de ustedes, queridos fieles, porque todo lo que entra también lo vamos poniendo para renovar los revoques y que luzca bien, porque es de ustedes y del Señor y la Virgen", señaló. Además, destacó el aporte de la Municipalidad de Salta: "nos dio una mano a la Catedral".
El mensaje más filoso llegó cuando llevó su reflexión al presente del país. En medio de las dificultades, pidió dejar de lado los enfrentamientos y aportar desde el lugar de cada uno.
"En esta hora difícil del país, ponerme a criticar es fácil, pero con criticar no soy justo si yo no pongo algo", dijo. Y remató con una frase que resonó fuerte: "Como a la Nación, que se la saca adelante cuando trabajamos juntos, no cuando peleamos como criaturas".
El planteo estuvo en sintonía con lo que había dicho horas antes en el Monumento 20 de Febrero, cuando, antes de la renovación del Pacto de Fidelidad y con la vicepresidenta Victoria Villarruel presente, había advertido sobre las divisiones entre familias, pueblos y argentinos.