Carlos Castillo desafió el clima extremo y logró un heroico podio en Santiago del Estero
El ciclista monterizo Carlos Castillo logró el segundo puesto en una dura clásica de 140 km en Santiago del Estero. A sus 51 años, pedaleó a más de 37 km/h.
El deporte de nuestra ciudad vuelve a brillar a nivel regional. El monterizo Carlos Castillo alcanzó el segundo puesto en una extenuante clásica de ruta en Santiago del Estero, demostrando su vigencia deportiva frente a los mejores del NOA.
La tradicional competencia ciclística trazó su exigente itinerario uniendo la ciudad de Termas de Río Hondo con Santiago Capital, atravesando el sector de Santa Catalina. El evento convocó a una enorme cantidad de pedalistas provenientes de distintas provincias del norte argentino, consolidando un pelotón de altísimo nivel que no dio tregua en ningún momento.
140 kilómetros de infierno en la ruta
El desafío planteado por la organización fue mayúsculo. Los corredores no solo tuvieron que administrar su resistencia a lo largo de una agotadora distancia de 140 kilómetros sobre el asfalto. El principal adversario de la jornada fue el factor climático, ya que los atletas debieron luchar constantemente contra un calor sofocante y lidiar con el desgaste que provocaron las fuertes ráfagas de viento a lo largo de todo el trayecto.
A pesar de estas condiciones hostiles, el representante de Monteros ejecutó una carrera tácticamente impecable y mantuvo un ritmo sumamente veloz. Los registros técnicos de Castillo asombran: completó la totalidad del circuito en un tiempo exacto de tres horas y 44 minutos, lo que le valió subirse al segundo escalón del podio.
Las métricas de su computadora a bordo reflejan la dureza y la explosividad de la prueba. El ciclista tucumano logró sostener una velocidad promedio de 37,58 km/h durante casi cuatro horas de esfuerzo continuo, y en los momentos más vertiginosos de la ruta alcanzó una velocidad máxima de 62,65 km/h.
La emoción de la meta a los 51 años
Lejos de pensar en el retiro, el experimentado deportista dejó en claro que la pasión y el profesionalismo están intactos. Al cruzar la línea de llegada y confirmar su lugar de privilegio entre los líderes, aprovechó para reflexionar sobre lo que significa mantenerse en la élite a su edad y el papel fundamental que juega su círculo íntimo.
Con la humildad que lo caracteriza, Castillo expresó: “Una clásica más Termas – Santa Catalina – Santiago del Estero dejando lo mejor de uno. Gracias familia, a mi señora Noelia Carabajal por apoyarme incondicionalmente a seguir haciendo lo que nos gusta”.
Para finalizar su descargo, el subcampeón reconoció el peso de los años, pero reafirmó su compromiso con la bicicleta y con quienes lo sostienen día a día. “La verdad que ya con mis 51 año cuesta, pero seguimos de pie siempre contando con el apoyo de la familia y los amigos. Gracias Gaby Abraham y Gaston Navarro, amigo y compañero de equipo, que me ayudan a seguir adelante. Gracias Vamos por más hasta que Dios nos acompañe”, concluyó el monterizo.