Carrizo advirtió qué trabajos en Salta crecerán y cuáles no: la clave está en las inversiones
El economista Rolando Carrizo señaló qué actividades empujarán el empleo en Salta y cuáles quedarán al margen. Pero puso una condición clave que aún no se cumple: de los 200.000 millones de dólares anunciados, apenas se concretó una mínima parte.
El economista Rolando Carrizo trazó un panorama desparejo para el empleo salteño: mientras la minería, la energía y el agro asoman como los motores con más capacidad de generar puestos, el comercio y las industrias atadas al consumo interno quedarán rezagados. Lo dijo en Efecto Dominó, por Radio LUP.
El especialista aclaró que ese impulso no basta por sí solo. Para que el crecimiento de esos sectores se transforme en trabajo concreto hacen falta dos condiciones: que las inversiones anunciadas se materialicen y que la construcción recupere ritmo.
Los motores y los frenos
Carrizo fue gráfico al describir a las actividades con mejores perspectivas: “Esas son las turbinas que van a empujar la economía”, graficó.
En la vereda opuesta ubicó a los negocios tradicionales y a las empresas que viven de las ventas en el mercado interno. La caída del consumo y la competencia de productos importados les dejan menos margen para sostenerse cuando las familias ajustan sus gastos. “El sector perdedor va a ser todo aquel que estaba muy enfocado al consumo interno”, sentenció.
Ese cuadro golpea de lleno a la clase media, que enfrenta gastos cotidianos más altos y menos dinero disponible para consumir. Para el economista, la mejora de algunos indicadores no se traduce automáticamente en alivio para los hogares.
La inversión que no llega y la sombra electoral
Uno de los puntos que más preocupa al especialista es la brecha entre los anuncios y la realidad. Mencionó proyectos por unos 200.000 millones de dólares, pero advirtió que hasta ahora se concretó menos del 3% de ese monto. Sin esas obras en marcha, el efecto sobre la actividad y el empleo seguirá siendo acotado.
A esa demora se suma la incertidumbre política por las elecciones de 2027. Carrizo anticipó que muchas empresas preferirán esperar antes de comprometer capital, hasta tener mayor claridad sobre la continuidad del rumbo económico. “Muchos de los que van a tomar las decisiones de inversión se van a retraer y van a decir: ‘Bueno, esperemos a ver qué pasa’”, planteó.
El desafío, según su análisis, es que el dinamismo de los sectores más fuertes se derrame en nuevas inversiones, más empleo y una recuperación que alcance también al comercio, la industria y los hogares. “En economía no existe la magia. Es un proceso”, cerró.