Casi $100.000.000 en compras fantasma: el truco de los cheques sin fondos que terminó con siete detenidos
Compras millonarias con cheques sin fondos, una bodega como pantalla y siete detenidos. ¿Cómo hicieron para engañar a dos empresas y qué encontraron en los allanamientos?
Una megaestafa que superó los $97.000.000 sacudió a dos reconocidas empresas de San Juan. La maniobra, que incluyó cheques electrónicos sin fondos y una fachada de empresarios vitivinícolas, terminó con la detención de siete personas, entre sanjuaninos y mendocinos.
Los detenidos, identificados como José Luis Olivares, Daniel Eduardo Castro y Hugo Mario de los Ríos (sanjuaninos), y Mauricio Jesús Altamirano, Jorge Alberto Paz, Gustavo Adrián Ortiz y Ricardo Javier Martínez (mendocinos), fueron apresados el último martes en allanamientos ordenados por el juez Alberto Caballero y ejecutados por la UFI Delitos Informáticos y Estafas.
¿Cómo fue el engaño?
La banda se presentaba como empresarios que estaban remodelando la ex Bodega Los Hidalgo, en Albardón, para relanzarla y exportar vinos. Con esa historia, contactaron a las víctimas por WhatsApp y realizaron compras millonarias.
El primer golpe fue contra Color Shop, una pinturería local. El 26 de noviembre de 2025, los estafadores se comunicaron con la firma y, tras presentarse como representantes de BOSSABALL, hicieron una primera compra. El 19 de diciembre repitieron la operación. Entre ambas, sumaron más de $35.500.000 en pinturas e insumos, pagando con cuatro E-Cheq que resultaron sin fondo.
La mercadería fue retirada en parte por un transporte y el resto en una Volkswagen Amarok, que según la fiscalía manejaba el mendocino Altamirano.
El mismo esquema con Fase Electricidad
Un día antes, el 25 de noviembre, la banda había iniciado una maniobra similar contra Fase Electricidad. Se hicieron pasar por responsables del proyecto vitivinícola y encargaron cables, llaves térmicas, disyuntores, aires acondicionados y otros materiales por más de $61.800.000.
La empresa verificó que BOSSABALL y BA-RO existían y tenían buen historial, por lo que aceptó los E-Cheq y entregó todo. La mercadería fue llevada primero a la bodega y luego retirada del local comercial.
¿Cómo los descubrieron?
El fraude salió a la luz cuando los cheques vencieron y fueron rechazados por falta de fondos. Las empresas denunciaron y los investigadores, con remitos, cámaras de seguridad y testimonios, reconstruyeron el recorrido de la mercadería e identificaron a los sospechosos.
La fiscalía sospecha que había una organización con roles definidos: los sanjuaninos recibían y acopiaban la mercadería en la bodega, mientras que los mendocinos se encargaban del transporte hacia su provincia. La hipótesis deberá confirmarse en el proceso judicial.