Casi 6 millones de argentinos no pueden pagar sus deudas: el mapa que muestra dónde golpea más fuerte
¿Cuántos argentinos dejaron de pagar sus deudas y en qué provincias el default golpea más fuerte? El número creció en agosto y ya involucra a cuatro de cada diez personas ocupadas. El mapa que revela dónde se concentra el problema.
La morosidad no da tregua. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) basado en datos de la Central de Deudores del Banco Central, en agosto 5.962.892 argentinos tenían deudas en situación irregular. La cifra implica que cuatro de cada diez personas ocupadas o que buscan trabajo arrastran atrasos, y representa un aumento de 27.173 morosos respecto de julio.
El número equivale al 37,2% de la Población Económicamente Activa (PEA), el indicador que mide a quienes trabajan o buscan hacerlo. La morosidad venía acelerándose desde fines de 2024 y los informes de 2026 confirman que el fenómeno ya no se limita a los bancos: las billeteras virtuales y otros proveedores no financieros también sufren el impacto.
Un mapa desigual: las provincias más golpeadas
El relevamiento de CEPA revela fuertes diferencias territoriales. Si se compara la cantidad de morosos con la PEA, Santa Cruz lidera con 62.192 deudores, que representan el 55,1% de su población económicamente activa. Catamarca le sigue de cerca: 79.896 morosos, el 55%. San Luis registra 88.811 casos, un 51,2%; Tierra del Fuego alcanza 30.893, el 50%; y La Rioja suma 70.604, el 49,4%.
La foto cambia si se toma como referencia a los mayores de 18 años. Bajo ese parámetro, los 5.962.892 deudores representan el 17,8% de los adultos del país, es decir, casi uno de cada cinco. El economista Hernán Letcher difundió este cálculo en su cuenta de X. Otra vez, las provincias del sur y el norte muestran los peores indicadores: Santa Cruz tiene el 26,6% de sus adultos en mora; Catamarca, el 24,9%; La Rioja, el 23,9%; Tierra del Fuego, el 23,5%; y San Luis, el 22,8%.
Por qué la PEA es clave para entender el fenómeno
Comparar a los morosos con la PEA permite ver el peso del endeudamiento sobre quienes participan del mercado laboral. No todos los que están en mora tienen empleo o ingresos laborales, pero el indicador pone en relación a las personas con deudas impagas con aquellas que trabajan o buscan hacerlo.
La tendencia ya se venía gestando. En junio, CEPA había contabilizado 5,91 millones de morosos dentro de un universo de 20,96 millones de deudores entre bancos y proveedores no financieros. En comparación con febrero de 2024, el sistema había sumado 2,60 millones de nuevos morosos. De los registrados en junio, 2,90 millones tenían incumplimientos solo con proveedores no financieros; 1,66 millones, únicamente con bancos; y 1,36 millones arrastraban problemas con ambos tipos de entidades.
El informe de CEPA de fines de septiembre precisó que la morosidad del crédito a las familias con el sistema financiero trepó al 13% en julio, contra el 2,5% de noviembre de 2024. En el sistema no financiero, que incluye billeteras virtuales, la mora saltó al 33,9%, frente al 7,3% de noviembre de 2024.
La pérdida del poder adquisitivo, el factor detrás del default
CEPA vincula directamente el aumento de la morosidad con la caída del poder de compra. Según sus estimaciones, ajustadas por la estructura de gastos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares, el salario registrado cayó 14,3% entre noviembre de 2023 y junio de 2026. Si se suman los ingresos de trabajadores pasivos, la baja fue de 8,3 puntos porcentuales respecto del promedio de enero-septiembre de 2023.
Los aumentos de tarifas explican gran parte de ese desbalance: entre noviembre de 2023 y el período analizado, el gas subió 2.071%, el transporte 1.442%, el agua 544% y la electricidad 393%, mientras que los salarios registrados del INDEC aumentaron 268%. Para el centro de estudios, esa brecha fue cubierta con endeudamiento, lo que después derivó en mayores dificultades para cumplir con los pagos.
Los datos del Banco Central confirman la tendencia en el sistema financiero. En agosto, la irregularidad de los créditos de los hogares se ubicó en 12,8%, apenas por debajo del 12,9% de julio, según la Central de Deudores analizada por consultoras privadas. En el sector empresario, la mora subió de 3,6% a 3,8%, mientras que el indicador agregado del sector privado no financiero se mantuvo en 7,7%, de acuerdo con cifras publicadas por Bloomberg.