Casi diez alertas de femicidio por mes en Neuquén: el caso que tiene a una mujer encerrada con un policía adentro
Cada mes, la Subsecretaría de las Mujeres de Neuquén detecta casi diez situaciones de riesgo de femicidio. Pero hay un caso que tiene a una mujer durmiendo con un policía adentro de su casa mientras el agresor sigue prófugo y le manda mensajes.
La Subsecretaría de las Mujeres de la Municipalidad de Neuquén presentó este miércoles un informe sobre las situaciones de violencia de género atendidas en la capital provincial entre enero y octubre de 2026. El dato que más pesa: de 177 admisiones realizadas por el Equipo de Atención Integral, 93 fueron clasificadas como Código A, la categoría que marca riesgo de femicidio.
Eso equivale a un promedio de al menos nueve intentos de femicidio por mes, es decir, casi diez casos mensuales que el organismo municipal identificó y derivó a intervención. Las otras 84 admisiones quedaron bajo Código B, que corresponde a violencia de género grave con necesidad de acompañamiento.
Los números se difundieron en una conferencia de prensa en Casa Aliwenko, donde también se expusieron los datos de septiembre y octubre y se advirtió por el crecimiento de las situaciones de violencia que afectan a mujeres menores de 18 años.
El contexto judicial fue uno de los puntos que más incomodidad generó. Desde el organismo advirtieron que el acceso a la Justicia sigue siendo una barrera: "para llegar al fuero penal las mujeres tienen que estar casi muertas", señalaron durante la presentación.
Qué muestran los últimos dos meses
Entre septiembre y octubre, la Mesa de Entradas de la Subsecretaría recibió 191 consultas por teléfono y WhatsApp. En ese mismo bimestre, el área de Trabajo Territorial concretó 79 intervenciones en distintos barrios de la ciudad.
El equipo de Psicología acompañó a 19 mujeres en sus procesos de salida de la ruta crítica de la violencia, mientras que el área Social asistió a otras 17 para favorecer su autonomía económica. En paralelo, el área Legal inició 16 nuevos expedientes judiciales.
Sin embargo, hay un dato que preocupa: 20 causas acumulan retrasos en la Justicia. "Entre lo que demoran en resolver instancias judiciales las medidas de protección se interrumpen y las mujeres quedan vulnerables", aseguró la subsecretaria Alejandra Oeherens.
El oeste, la zona con más abordajes
El informe identificó al oeste de Neuquén capital como el sector con mayor volumen de intervenciones. Allí aparecen barrios como Valentina Sur, San Lorenzo Norte y Sur, Hipódromo, HI.BE.PA., Villa Ceferino, Cuenca XV, Melipal y Valentina Norte Rural.
A esa lista se suman dos zonas con incremento reciente de casos: Colonia Rural Nueva Esperanza y Don Bosco II. La distribución territorial es uno de los ejes del trabajo municipal, que muchas veces requiere respuestas articuladas entre distintas áreas.
Sin empleo formal y con hijos en común con el agresor
Entre los factores de vulnerabilidad que relevó la Subsecretaría, dos llaman la atención por su peso. Según el informe, el 100% de las mujeres atendidas refiere no contar con empleo formal, y el 90% tiene hijos en común con la persona señalada como agresora.
La falta de ingresos propios o de estabilidad laboral complica la construcción de una salida autónoma de la violencia. A la vez, la existencia de hijos en común puede mantener la necesidad de contacto con el agresor incluso después de una separación.
El organismo también informó una elevada incidencia de la violencia doméstica y física, con un porcentaje difundido del 99,99%. Ese dato, según el propio informe, requiere precisar si refiere a las modalidades registradas, a los casos atendidos o a otro universo estadístico.
Adolescentes, la alerta que se enciende
Otro de los puntos que encendió las alarmas fue el aumento de situaciones de violencia que afectan a mujeres menores de 18 años. Desde la Subsecretaría plantearon la necesidad de fortalecer las redes de prevención, denuncia y contención territorial, con atención especial a las adolescentes.
La advertencia excede la asistencia a mujeres adultas y plantea el desafío de detectar tempranamente las situaciones de violencia, facilitar el acceso a los espacios de acompañamiento y reforzar la articulación entre los ámbitos que trabajan con jóvenes.
El caso "el Tanke": prófugo y con pedido de captura
La conferencia en Casa Aliwenko tuvo un momento particular: cada trabajadora social, psicóloga y abogada del equipo sostuvo un cartel con la foto de Jonathan Fabián Ulloa, alias "el Tanke", un potencial femicida con pedido de captura vigente. La Subsecretaría se constituyó como querella institucional en un expediente abierto desde julio de 2025.
Ulloa atravesó instancias en el Juzgado de Familia, Niñez y Adolescencia Nº 6 y en fueros penales, pero incumplió todas las medidas judiciales. "Le pedimos ayuda a toda la comunidad, queremos que Ulloa esté preso porque la va a matar, acá está la foto", dijo Oeherens y pidió que se difunda su identidad en todos los medios presentes.
La situación es apremiante: aun con la orden de captura, Ulloa continúa enviando amenazas a su ex pareja, madre de una de sus hijas. Lo hace por redes sociales. Una semana atrás, según detalló la subsecretaria, le mandó una foto de un tatuaje que dice: "siempre serás tu hasta que mi corazón deje de latir".
Según el organismo, Ulloa acumula 15 intentos de femicidio y 32 incumplimientos a las medidas de protección. "Ingresó al domicilio de la víctima con la consigna policial presente afuera de la casa, fue detenido intentando acceder a su vivienda con un bidón de nafta", relató Oeherens.
El contraste que marcó la subsecretaria es fuerte: "Ulloa maneja un Uber, incluso se hizo el tatuaje, cómo puede ser que la Policía no lo pueda encontrar". Y agregó: "Nos enteramos que hasta hace poco estuvo alojado en un domicilio a la vuelta de la Comisaría 16".
Ante el riesgo inminente de que concrete el femicidio, se dispuso una medida insólita a cargo de la Comisaría 19: consigna policial adentro del domicilio de la víctima. La mujer convive con un efectivo de seguridad mientras el agresor sigue libre. Como señaló Oeherens, queda "encerrada en la casa con sus hijos, sin poder salir ni a comprar pan".