Casi un año sin faenar en la Cordillera: la grave advertencia de la Rural de Esquel
La falta de lugares habilitados para faenar en la Cordillera empujó a la informalidad y encendió alarmas sanitarias. ¿Qué dijo la Rural de Esquel?
La falta de establecimientos habilitados para faenar en la Cordillera encendió las alarmas. La Sociedad Rural de Esquel advirtió que la actividad se volcó a la informalidad y eso representa un riesgo sanitario que nadie controla.
Oscar de Knollseisen, presidente de la entidad, fue contundente al describir la situación que atraviesan los productores desde el cierre del frigorífico de Trevelin, que era la referencia para toda la zona.
¿Qué pasó con el frigorífico de Trevelin?
El establecimiento dejó de operar hace casi un año y desde entonces los productores no encuentran un lugar habilitado para realizar la faena de hacienda. Según explicó De Knollseisen, el cierre dejó un vacío que hoy se traduce en un circuito costoso y, en muchos casos, ilegal.
“Ya llevamos casi un año sin faenar en la zona”, señaló el dirigente, y detalló que una de las alternativas actuales es trasladar los animales hasta la costa y volver con la carne procesada. Ese circuito incrementa significativamente los costos, algo que golpea directo al bolsillo de los productores.
La informalidad como moneda corriente
De Knollseisen fue claro al afirmar que “prácticamente la mayoría se hace informal”. La falta de opciones legales empujó a muchos a faenar por afuera de los controles, una práctica que se está naturalizando y que preocupa a las autoridades rurales.
El dirigente puso especial énfasis en las consecuencias sanitarias: sin controles adecuados sobre el proceso, la salud pública queda expuesta a riesgos innecesarios. La advertencia apunta a que la informalidad no es solo un problema económico, sino también un peligro para los consumidores.
Buenas noticias: las nevadas
En otro tramo de sus declaraciones, el titular de la Sociedad Rural valoró las últimas nevadas en la Cordillera. Si bien no solucionan el problema de la faena, representan un alivio para las reservas de agua de la región, algo clave para la actividad agropecuaria.