Casi un mes de acampe docente en la San Martín: los comerciantes dan números y evalúan ir a la Justicia
Parecía un reclamo salarial más, pero el acampe del SUTEF en plena avenida San Martín ya lleva casi un mes y los comerciantes de Ushuaia advierten que la modalidad elegida tiene un costo que nadie se puso a medir.
La Cámara de Comercio de Ushuaia advirtió que las ventas cayeron en los locales cercanos al acampe que el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) mantiene sobre la avenida San Martín desde hace casi un mes, y evalúa presentarse ante la Justicia por el impacto que el corte de la principal arteria céntrica tiene sobre la actividad.
Daniel González, presidente de la entidad, explicó en Radio Fueguina que el planteo no apunta contra el reclamo salarial docente, sino contra la modalidad elegida: “El reclamo en realidad tiene que ver con la forma de reclamar y no tanto con el motivo. Nosotros como comercio no tenemos ni las herramientas ni la competencia para ayudar, pero sí de forma directa afecta la actividad”.
Según describió, la afectación excede el tramo ocupado por las carpas: “El acampe, el corte completo de la calle más importante que tiene la ciudad” altera la circulación y repercute en comercios que están incluso fuera de esa cuadra.
El dirigente vinculó el efecto con las características urbanas de la capital fueguina y argumentó que “al cortar la vía principal se genera todo un problema y eso de alguna manera quita las ganas de realizar compras de la gente”. También reprochó que “es un acampe precario, con pallets, que tampoco deja una buena imagen al turismo”.
En términos comerciales, estimó que los locales ubicados directamente en la cuadra afectada son los que reciben el impacto, aunque también alcanzaría a los negocios cercanos. “El vecino da una vuelta, dos, tres vueltas y no tiene un espacio para estacionar”, relató.
La Cámara trabaja en un relevamiento para dimensionar las pérdidas. “En comercios cercanos al acampe han caído sus ventas, de esto no hay dudas”, afirmó González, y planteó que el conflicto también afecta a los trabajadores y las familias que dependen de esos establecimientos.
La preocupación se extiende a las movilizaciones. El presidente de la Cámara indicó que “hay marchas en algunos horarios que no permiten transitar normalmente a los autos” y consideró que, con una economía comercial sensible, sumar interrupciones “es realmente un inconveniente”.
Frente a una eventual continuidad del acampe, la entidad evalúa “hacer una presentación judicial”, aunque aclaró que todavía no fue realizada. La Cámara ya difundió una solicitada y analiza “otras alternativas” para reclamar formalmente.