Caso Guadalupe Codes: la Corte de Mendoza tomó una decisión que indignó a los padres
La Justicia de Mendoza ratificó las condenas contra las dos médicas por la muerte de Guadalupe Codes, pero rechazó el pedido de los padres, que reclamaban penas efectivas. La familia ya tiene plazo para insistir ante la Justicia nacional. ¿Qué pasará ahora?
La Suprema Corte de Justicia de Mendoza rechazó los recursos de Casación y dejó firmes las condenas contra las médicas Andrea Piatti y Viviana Bacciedoni por la muerte de Guadalupe Codes, la nena de 9 años que falleció en 2015 mientras se trataba por leucemia. El fallo también desestimó el pedido de los padres, que reclamaban penas de prisión efectiva.
Qué resolvió la Corte
El tribunal, integrado por los jueces Mario Daniel Adaro, José Valerio y Omar Palermo, confirmó las condenas por homicidio culposo —es decir, sin intención de causar la muerte— y ratificó las penas dictadas en 2022 tras un juicio oral y público.
Piatti recibió dos años de prisión en suspenso, mientras que Bacciedoni fue condenada a dos años y seis meses. Como se trata de penas de ejecución condicional, ninguna de las dos irá a la cárcel por esta causa. Además, las profesionales quedaron inhabilitadas para ejercer la medicina durante cinco y seis años, respectivamente.
El reclamo de los padres
La decisión de la Corte no conformó a Andrea y Mauricio Codes, que buscaban penas de cumplimiento efectivo: habían solicitado cinco años de prisión para Bacciedoni, cuatro años y seis meses para Piatti y una inhabilitación de diez años para ambas.
Con el rechazo de esos planteos, las condenas quedaron firmes en esta instancia. Sin embargo, ya comenzó a correr el plazo para que la familia pueda presentar un Recurso Extraordinario Federal y llevar el reclamo ante la Justicia nacional.
El caso que conmocionó a Mendoza
Guadalupe tenía 9 años cuando murió el 20 de noviembre de 2015, después de permanecer tres meses en coma en el Hospital Pediátrico Humberto Notti, donde recibía quimioterapia.
La causa se inició con la denuncia de sus padres, quienes señalaron que durante el tratamiento su hija recibió vincristina, un medicamento que debía administrarse por vía intravenosa, en el espacio que rodea la médula espinal. Esa vía incorrecta habría provocado graves daños neurológicos y complicaciones que terminaron con su vida.
Según relató Mauricio Codes en declaraciones públicas, las jeringas preparadas para el procedimiento no estaban identificadas. El padre también sostuvo que, cuando se advirtió lo ocurrido, la familia no fue informada adecuadamente y el tratamiento continuó.