Caso "Lita" Álvarez: los cuatro acusados seguirán presos, pero la Justicia tomó una decisión clave
Cuatro nombres, una casa en Santa Lucía y una asfixia que cambió la carátula: la Justicia acaba de mover una ficha en la causa por la muerte de "Lita" Álvarez. Los acusados siguen tras las rejas, pero el reloj de la prisión preventiva ya no marca lo mismo.
La jueza de Garantías Ana Lía Larrea resolvió este miércoles reducir de 12 a 10 meses el plazo de prisión preventiva que pesa sobre los cuatro imputados por la muerte de Ángela "Lita" Álvarez, la jubilada hallada sin vida en su casa del barrio Alberdi, en Santa Lucía. La medida no implica la libertad de ninguno de los detenidos.
La decisión llegó tras el planteo del defensor oficial Hugo Trigo, que había impugnado el plazo original de la cautelar. Larrea aceptó parcialmente los argumentos de la defensa y acortó dos meses la duración de la medida, aunque ratificó que los acusados deben permanecer privados de su libertad mientras avanza la investigación.
Los detenidos son Gabriel Alejandro Pozo, Alexander Ariel Flores, Cristian Nahuel Videla y Nahuel Ángel Vera. Todos están imputados como coautores de robo seguido de muerte, delito previsto en el artículo 165 del Código Penal, que contempla penas de entre 10 y 25 años de prisión.
De un robo a una causa por homicidio
El expediente se inició como una investigación por robo en la vivienda de Álvarez. Con el correr de las pericias, el rumbo cambió: los estudios histopatológicos determinaron que la mujer murió por asfixia por sofocación.
Al principio, el estado de descomposición del cuerpo había dificultado precisar las circunstancias del fallecimiento. Confirmada la muerte violenta, la Fiscalía modificó la calificación legal y los cuatro detenidos quedaron imputados por el robo seguido de muerte.
El hallazgo que destapó todo
Según la acusación, los hechos ocurrieron entre el 23 y el 27 de julio. En ese período, un grupo de personas habría ingresado en varias oportunidades a la casa de la jubilada para llevarse electrodomésticos, muebles, ropa de cama y otros objetos.
El caso salió a la luz cuando un vecino vio a dos personas intentando sacar una heladera del domicilio con un carro enganchado a una bicicleta. El hombre redujo a uno de ellos, identificado como Gabriel Pozo, y llamó a la Policía.
Al llegar efectivos de la Comisaría 5ª, encontraron el cuerpo de Álvarez junto a su cama. Ese hallazgo abrió la investigación que primero se vinculó al robo y después tomó otra dimensión al confirmarse que la mujer había sido víctima de una muerte violenta.
La causa está en manos de la UFI Delitos Especiales, con intervención del fiscal Sebastián Gómez y la ayudante fiscal Agostina Pérez.
Con la nueva resolución, los cuatro imputados continuarán detenidos durante los 10 meses de prisión preventiva dispuestos por la Justicia, mientras los investigadores reúnen pruebas para determinar qué responsabilidad tuvo cada uno en el robo y en la muerte de la jubilada.