Caso Loan: el segundo de Maciel declaró y dejó un misterio sin resolver sobre la falsa alarma
¿Qué sabía realmente el segundo de Maciel? Su declaración dejó un cabo suelto que nadie puede explicar. Los detalles que nadie contó.
El oficial subayudante Torres, mano derecha del ex jefe policial Maciel, rompió el silencio ante el tribunal. Su testimonio de tres horas sembró más dudas que certezas sobre el accionar de la Policía en las horas cruciales de la desaparición de Loan Danilo Peña.
Torres, quien se desempeñaba como segundo de la Comisaría de 9 de Julio y secretario de actuaciones cuando el niño desapareció, detalló cómo se enteró del hecho y qué pasos se siguieron en la búsqueda inicial. Sin embargo, un punto en particular generó un fuerte cuestionamiento: su desconocimiento total sobre la falsa alarma que sacudió el operativo.
¿Cómo se enteró Torres de la desaparición?
Según su relato, el día del hecho se encontraba afectado a la procesión del pueblo. Cerca de las 15:30 o 15:45, recibió un llamado de Duarte, un policía que estaba de franco, quien le avisó que un niño se había perdido en una zona rural. Pero la comunicación fue vaga: Duarte no le precisó la identidad del menor ni el lugar exacto.
Ante esa falta de datos, Torres obtuvo el número de Caillava y la contactó. Ella le confirmó que habían almorzado juntos y que Loan faltaba desde las 14:30 aproximadamente. Los familiares ya lo buscaban por sus propios medios y, al no hallarlo, decidieron alertar a la Policía.
La llamada que no fue y el encuentro con Maciel
Torres intentó comunicarse con Maciel, entonces jefe de la comisaría, en cuatro o cinco ocasiones, pero no obtuvo respuesta. Finalmente, se dirigió hasta su domicilio y fue allí donde el jefe policial tomó conocimiento de lo que ocurría. Juntos partieron hacia la zona rural.
En un primer momento, Torres declaró que llegaron alrededor de las 16:30. Pero al exhibirle el acta correspondiente, tuvo que reconocer que el documento indicaba que el arribo se produjo a las 17:10. Una diferencia que no pasó desapercibida.
El niño que declaró en el Naranjal
Otro tramo de la audiencia se centró en lo sucedido cerca de las 21. Torres dijo que estaba con Báez, jefe de la unidad, y dos policías hermanas de apellido Segovia – Graciela y una cabo primero – cuando llevaron a un menor a la zona de El Naranjal. Ese niño, hijo de Laudelina y Benítez, habría contado que Loan se alejó solo mientras tocaban naranjas y señaló la dirección que tomó.
El episodio generó tal interés que al final de la jornada se pidió que las hermanas Segovia sean citadas para aportar más precisiones sobre ese procedimiento. No se descarta que vuelvan a declarar.
Allanamientos y secuestros bajo la lupa
Torres también se refirió a los procedimientos posteriores: allanamientos, secuestro de los vehículos de Pérez, Caillava y Ramírez, y la incautación de prendas y otros elementos. Los abogados buscaron reconstruir cómo se llevaron a cabo esas diligencias y quién daba las órdenes.
El misterio de la falsa alarma
El punto más espinoso fue su desconocimiento sobre la falsa alarma que anunció la supuesta aparición de Loan. Los abogados no podían creer que el segundo de la comisaría no supiera nada. Torres explicó que en ese momento estaba en el campo con otros cuatro o cinco efectivos, buscando al niño. Dijo que no vio el repliegue de personal hacia la casa de la abuela Catalina y que se enteró después, por comentarios.
Intentó averiguar qué había pasado y quién había generado esa información, pero nadie le dio una respuesta concreta. La pregunta quedó flotando en el aire: ¿cómo pudo un funcionario de su rango no ser informado de un episodio que cambió el curso del operativo?