Caso Lorena Romero: el ADN de la amoladora es de otra mujer y la fiscalía enfrenta un nuevo misterio
El ADN hallado en la amoladora no es de Lorena Romero, sino de otra mujer. La pericia también encontró rastros de un hombre en una almohada. ¿Qué significa este hallazgo para la causa?
La causa por el femicidio de Lorena Romero dio un giro inesperado: la pericia genética confirmó que el ADN hallado en la amoladora no pertenece a la joven, sino a una mujer desconocida. El hallazgo, que también detectó rastros de un hombre en una almohada, abre un nuevo interrogante en un expediente que ya lleva siete años.
El informe, elaborado por el Laboratorio de Genética del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) de Tucumán, fue remitido el 14 de agosto de 2026 a la fiscal María Noel Benítez, quien está al frente del Equipo Fiscal Nº11 de Resistencia.
¿Qué dice la pericia?
Los especialistas analizaron dos muestras de restos óseos (códigos 10509 y 10510) y las compararon con la muestra de la amoladora (código 10503). El resultado fue contundente: el perfil femenino de los restos óseos corresponde a una hija biológica de Ramón Alcides Romero y Gladys Demetria Fernández, con una probabilidad de paternidad del 99,9999999999998%.
Sin embargo, el ADN de la amoladora no coincide con ese perfil. El informe señala que “correspondería a otro individuo de sexo femenino”, identificado como “Desconocido 1”.
¿De quién es el ADN de la amoladora?
La pericia no pudo determinar la identidad de esa mujer. El laboratorio indicó que no hay una muestra disponible para cotejar, por lo que se desconoce cuándo ni cómo llegó su material genético a la herramienta.
Además, en una muestra de tela de almohada (código 10507), los genetistas hallaron un perfil masculino que tampoco tiene relación con los padres de Lorena. Ese hombre fue identificado como “Desconocido 2”.
Un límite en las muestras
De las cinco muestras de la amoladora, solo la H. Nº2 permitió obtener un perfil genético. En las restantes no se detectó ADN humano suficiente. Tampoco se logró un perfil en la funda de colchón.
Las evidencias enviadas a Tucumán incluyeron cinco hisopos de una amoladora gris con sangre, un trozo de almohada con sangre, una muestra de funda de colchón, restos óseos de clavícula y los hisopados bucales de los padres de Lorena.
Siete años de búsqueda de justicia
Lorena Romero tenía 21 años cuando desapareció el 10 de junio de 2019 en Resistencia. Su cuerpo fue hallado mutilado en el río Paraná. La causa, que tiene como imputados a Ezequiel Maximiliano Ramos, Ramón Ramos, Walter Ramón Ramos y Gonzalo Gerardo Calizaya Medina, sigue en curso.
La fiscalía ahora deberá determinar si los perfiles hallados tienen relación con el crimen o si su presencia en las evidencias responde a otras circunstancias. Mientras tanto, la familia espera respuestas.