Caso Próvolo: la Corte mendocina revirtió la absolución de la monja Kosaka y la declaró culpable
La Suprema Corte de Mendoza revirtió la absolución de la monja Kosaka en el caso Próvolo. ¿Qué pruebas cambiaron el rumbo? Los detalles del fallo que nadie esperaba.
La Suprema Corte de Justicia de Mendoza dio un giro contundente al Caso Próvolo: revocó la absolución de la monja japonesa Kumiko Kosaka y la declaró culpable de varios hechos de abuso sexual contra exalumnos sordos del instituto. La decisión, tomada este viernes por dos votos contra uno, reabre un capítulo que parecía cerrado desde octubre de 2023.
¿Qué se le imputa a la religiosa?
La causa contra Kosaka estaba dividida en tres expedientes. En el primero, que reunía cinco hechos, la monja resultó condenada en cuatro. Dos de esas condenas la señalan como partícipe en abusos cometidos por el sacerdote Horacio Corbacho —ya sentenciado a 45 años de prisión— contra dos chicas. En uno de esos casos, se la acusó de haberle colocado pañales a una de las víctimas para ocultar un sangrado provocado por los abusos.
Las otras dos condenas de ese mismo expediente son por abuso sexual simple: en un caso, por tocamientos directos a una alumna; en otro, por manosear a una joven que había ido a advertirle sobre abusos cometidos por otra persona del instituto. En cambio, fue absuelta por un hecho vinculado a un exjardinero, ya que la prueba no alcanzó para condenarla, y también se confirmó su absolución en la parte donde se la acusaba de promover que dos alumnas se bañaran juntas y vieran material pornográfico.
Un segundo expediente, una víctima más
En el segundo expediente, con una sola víctima, Kosaka también fue condenada por abuso sexual simple: un exalumno la acusó de tocarlo y de haberle pedido que lo tocara a ella.
¿Por qué la Corte cambió el fallo?
El principal argumento de las juezas que votaron por la condena fue que el tribunal de primera instancia había analizado la prueba "de manera fragmentada", sin considerar el contexto general del caso: chicos con hipoacusia, hechos ocurridos hace muchos años, una relación de guarda y autoridad entre la monja y los alumnos, y el miedo de las víctimas a denunciar. Para la mayoría, al examinar la prueba en conjunto, los elementos alcanzaban para condenar.
En disidencia, el juez Julio Gómez sostuvo que la sentencia original no era irracional y que la prueba había sido bien evaluada, por lo que debía confirmarse la absolución completa.
Ahora, el expediente pasará a un tribunal de grado, que será el encargado de fijar la pena que deberá cumplir Kosaka por los hechos en los que resultó condenada.