Caso Rojas: la frase del abogado de la familia que apunta directo a la política
El abogado de la familia de Juan Carlos Rojas salió a cuestionar una de las pericias clave y dejó una frase que apunta a la política. Lo que dijo sobre las lesiones del cuerpo y el planteo que espera la Cámara.
La marcha de este miércoles para pedir justicia por la muerte de Juan Carlos Rojas volvió a poner el caso en el centro de la escena. En ese marco, el abogado de la querella, Iván Sarquís, habló con TVEO y apuntó contra las conclusiones de una de las pericias incorporadas a la investigación.
El letrado también llevó tranquilidad sobre un punto que había generado dudas: la definición que debe tomar la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos no tiene que ver con el archivo de la causa. Según precisó, lo que llegó al tribunal es un planteo de la querella vinculado con la participación formal de su perito en una pericia y con los resultados de ese procedimiento.
Qué cuestiona la querella
Para Sarquís, las conclusiones de esa pericia perjudican al conjunto de pruebas reunidas en el expediente. Una de las hipótesis que se barajan sostiene que Rojas pudo haber sufrido una agresión física, haberse desvanecido y después fallecido. El abogado rechazó de plano esa lectura.
“No hay posibilidades que una persona muera naturalmente y se le hayan producido mágicamente esta cantidad inexplicable de lesiones”, disparó.
La postura de la querella es que las lesiones halladas en el cuerpo corresponden a una agresión previa a la muerte. Esa interpretación la sostiene la representación de la familia dentro del expediente y forma parte de los puntos que siguen bajo análisis judicial.
Sarquís también cuestionó cómo se desarrolló la investigación y consideró que no se le dio el tratamiento adecuado a un caso que, a su entender, tiene además una dimensión institucional.
La crítica al tratamiento de la investigación
En la entrevista, el abogado se metió de lleno en la posible incidencia de factores políticos en el proceso judicial.
“Dicen que cuando entra la política por una puerta, la justicia sale por una ventana”, recordó, y completó: “Creemos que un poco es lo que ocurrió”.
Para Sarquís, Rojas no era un ciudadano más: ocupaba un cargo ministerial y tenía una trayectoria política y sindical. Esa condición, sostuvo, obligaba a los organismos de investigación a una responsabilidad institucional adicional.
“Es un ministro el que está tirado en el piso. Es el presidente de un partido peronista el que está tirado en el piso. Es un diputado de mandato vencido el que está tirado en el piso”, expresó.
A partir de ese planteo, el abogado apuntó contra lo que considera una falta de cuidado en el desarrollo de la causa y remarcó que la gravedad institucional del hecho debía haber generado otra actuación.
“Desgraciadamente no hemos estado a la altura de las circunstancias institucionalmente”, cerró.