Caso Rojas: la Justicia cita a más de 100 testigos y reactiva la pista del pendrive perdido
¿Qué pasó en el Ministerio de Desarrollo Social tras el crimen de Juan Carlos Rojas? La Justicia reactiva una pista clave y citará a más de 100 testigos. Los detalles que nadie contó.
La investigación por el asesinato del exministro Juan Carlos Rojas vuelve a sacudirse: la fiscalía reactivó una de las hipótesis más sensibles del expediente y citará a más de un centenar de personas para reconstruir qué pasó en el Ministerio de Desarrollo Social en la madrugada posterior al crimen.
El fiscal Hugo Costilla tomó la decisión después de que el abogado querellante, Iván Sarquís, reclamara públicamente que se agoten todas las medidas pendientes antes de cualquier resolución. La nueva ronda de testimonios apunta a esclarecer la presunta manipulación de archivos digitales y la desaparición de un pendrive que podría contener evidencia clave.
¿Qué se investiga exactamente?
La línea investigativa se centra en los movimientos dentro del edificio oficial durante las primeras horas del 5 de diciembre de 2022, cuando la hipótesis del homicidio comenzaba a tomar forma. La fiscalía quiere determinar quiénes ingresaron, quiénes tenían acceso al despacho del ministro y si hubo una alteración deliberada de documentación.
Según el testimonio de una empleada del Ministerio incorporado al expediente, un compañero de trabajo le habría contado que esa madrugada escuchó ruidos en el despacho de Rojas. Al entrar, habría visto la computadora encendida y detectado la modificación en tiempo real de archivos vinculados a beneficiarios de bolsones alimentarios, comedores e instituciones asistidas.
Ese trabajador habría copiado de inmediato las alteraciones en un pendrive para resguardar la información. Sin embargo, cuando la Justicia le requirió el dispositivo, el empleado aseguró que lo había perdido. Hasta ahora, esa versión no pudo ser probada ni descartada.
Un segundo testimonio refuerza la sospecha
Otra trabajadora de la institución declaró que llegó a la sede ministerial una hora antes de su turno habitual y también escuchó ruidos provenientes del despacho de Rojas. Este relato refuerza la presunción de que hubo actividad en la oficina tras la muerte del funcionario.
Con más de cien citaciones, la fiscalía intentará precisar los detalles de esa madrugada y determinar si el móvil del homicidio estuvo relacionado con la gestión de Rojas al frente de Desarrollo Social. Las nuevas actuaciones serán determinantes para definir el rumbo de una causa que aún permanece sin respuestas concluyentes.