Catamarca avanza con una ley para que los trámites no sean un infierno para las personas con autismo
El Senado de Catamarca le dio media sanción a un proyecto que promete cambiar la experiencia de las personas con autismo en bancos y oficinas públicas. La iniciativa ya tiene un destino definido y ahora depende de otra cámara: qué incluye y a quiénes alcanza.
La Cámara de Senadores de Catamarca le dio media sanción a un proyecto de ley que busca transformar la experiencia de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en los espacios públicos. La iniciativa, impulsada por el senador Ramón Figueroa Castellanos, propone reducir el ruido ambiental y adaptar la iluminación en oficinas de la provincia para que los trámites dejen de ser una odisea sensorial.
El texto girado a la Cámara de Diputados apunta a generar entornos de atención más accesibles, amigables e inclusivos. La clave está en disminuir los estímulos sonoros y visuales en determinados horarios de atención al público, una medida pensada para quienes viven el día a día con hipersensibilidad sensorial.
Qué cambia en la práctica
El proyecto contempla una serie de medidas concretas que buscan ordenar la experiencia dentro de los organismos. Entre ellas se destacan:
Cajas prioritarias: para agilizar trámites y gestiones, evitando largas esperas en entornos cargados de gente y ruido.
Pictogramas y cartelería informativa: símbolos visuales claros en oficinas y mesas de entrada que anticipan lo que va a pasar, reduciendo la incertidumbre.
Espacios de calma: zonas de bajo estímulo o puntos de encuentro de fácil identificación para quienes necesitan un respiro durante la gestión.
Dónde se aplicaría
La propuesta no se limita a las dependencias del Estado provincial. El proyecto prevé su aplicación en todos aquellos organismos y espacios donde habitualmente se realizan gestiones administrativas: bancos, obras sociales, oficinas de recaudación impositiva y centros administrativos, entre otros.
El objetivo de fondo, según los fundamentos de la iniciativa, es promover la participación ciudadana de las personas con TEA y avanzar hacia una sociedad más comprensiva y solidaria. La pelota ahora pasa a Diputados, que deberá tratar el proyecto para convertirlo en ley.