Catamarca: el 40% de las escuelas tiene gabinete, pero los psicopedagogos advierten que no alcanza
¿Qué pasa en las escuelas de Catamarca que el Colegio de Psicopedagogos viene reclamando al Ministerio de Educación desde hace años? Una presidenta lo dice sin vueltas: “Creo que estoy siendo amable con el porcentaje”.
La presidenta del Colegio Profesional de Psicopedagogos de Catamarca, Romina Gisela Silva, advirtió que la falta de gabinetes psicopedagógicos en las escuelas de la provincia complica el abordaje de problemáticas emocionales, comunicativas y de aprendizaje que crecen dentro de las aulas. La demanda, dijo, ya está instalada y no da espera.
El planteo se conoce después de que familias de instituciones educativas de la Capital reclamaran por situaciones vinculadas con la salud mental de los estudiantes. Silva explicó que el Colegio viene reclamando la presencia de profesionales en los establecimientos y que este año envió notificaciones al Ministerio de Educación para tratar el tema, aunque hasta ahora no obtuvieron la respuesta que esperaban.
Un mapa desigual: dónde hay gabinetes y dónde no
En diálogo con una radio local, la profesional consideró que los gabinetes psicopedagógicos son necesarios tanto en el nivel primario como en el secundario, porque las necesidades y las formas de intervención cambian en cada etapa. Estos equipos no solo trabajan con los alumnos: también acompañan a docentes y familias.
Silva estimó que la cobertura actual ronda el 40% en la provincia, aunque aclaró que no manejan números oficiales y que se trata de una aproximación basada en el conocimiento de distintos departamentos. “Creo que estoy siendo amable con el porcentaje. No tenemos números exactos”, señaló.
Mencionó que en Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú existen algunos equipos, mientras que en varios sectores del interior hay establecimientos que directamente no cuentan con gabinetes. A eso se suma que los equipos existentes suelen estar incompletos o tienen pocos profesionales para atender a muchos alumnos y distintos niveles.
“Tenemos muy poquitos profesionales, uno o dos profesionales que trabajan con nivel inicial, primaria, secundaria, en ambos turnos”, graficó Silva. Con esa dotación, dijo, es difícil hacer un abordaje integral de las situaciones que atraviesan los estudiantes.
Qué problemáticas detectan en las escuelas
La psicopedagoga aclaró que la demanda no se limita a las dificultades de aprendizaje. También aparecen situaciones emocionales y comunicativas, sobre todo en la adolescencia. “Necesitamos hacer un trabajo global y en conjunto”, sostuvo, y remarcó que el abordaje de la salud mental requiere la participación de las familias, las instituciones y los distintos profesionales.
Para Silva, la escuela se convirtió en un espacio donde muchos chicos expresan lo que no logran resolver en otros ámbitos. “Las instituciones escolares son un reflejo de la sociedad”, afirmó, y contó que docentes y profesionales reciben consultas de estudiantes y también de padres que buscan orientación sobre cómo acompañar a sus hijos.
Una charla no alcanza
Uno de los puntos centrales que planteó la presidenta del Colegio es la diferencia entre una actividad puntual y un proceso sostenido. Los talleres y capacitaciones aportan herramientas, pero advirtió que “si no hay un seguimiento, no hay un acompañamiento de esas capacitaciones”.
“Los procesos son largos, las intervenciones requieren de un abordaje serio realmente”, sostuvo. Por eso, insistió en que la presencia de profesionales dentro de las escuelas permite hacer seguimiento de los casos y no limitar la intervención a una recomendación ocasional. “Necesitamos hacer el seguimiento. Entonces, cada escuela necesita sus profesionales”, afirmó.
El impacto de las emociones en el aprendizaje
Silva también vinculó las condiciones emocionales con la posibilidad de aprender. Desde el enfoque de las neurociencias que aplican en su trabajo, explicó que el cerebro necesita determinadas condiciones para desarrollar los procesos de aprendizaje. “Necesitan poder estar emocionalmente bien” para aprender, sostuvo.
Un alumno que atraviesa una situación de preocupación o inestabilidad emocional puede no estar en condiciones de concentrarse y adquirir los contenidos escolares. La profesional remarcó que la función de los docentes es enseñar y que no pueden asumir, al mismo tiempo, responsabilidades de otras disciplinas. “Los docentes están preparados para enseñar”, señaló, y agregó que hay situaciones que exceden las competencias de la escuela y requieren especialistas.
El reclamo al Ministerio de Educación
El Colegio Profesional de Psicopedagogos de Catamarca plantea la necesidad de fortalecer estos equipos desde hace años. Según Silva, durante este año hicieron presentaciones ante el Ministerio de Educación, pero hasta el momento no hubo una convocatoria para avanzar en una respuesta concreta.
Mientras tanto, la demanda sigue creciendo. “Cada vez surgen diferentes y más problemáticas porque no están siendo abordadas las primeras”, afirmó. Para la profesional, el desafío no pasa solo por sumar gabinetes itinerantes como respuesta inmediata, sino por desarrollar equipos que permanezcan en las instituciones y hagan un acompañamiento sostenido.
“Realmente necesitamos que se pueda abordar este tema desde los lugares competentes”, concluyó.