Catamarca: el gremio docente ya apunta a los certificados truchos que inflan puntajes en los concursos
El SIDCA ya no solo apunta a los títulos truchos del IES 'Clara J. Armstrong': ahora quiere que la Justicia investigue la venta de certificados de capacitación que algunos docentes habrían usado para inflar su puntaje en los concursos. ¿Qué encontraron?
El SIDCA advirtió que ampliará su denuncia por los títulos apócrifos del IES 'Clara J. Armstrong' y ahora apuntará a la presunta venta de certificados de capacitación usados para trepar en el orden de mérito. El titular del sindicato, Sergio Guillamondegui, pidió a los docentes "evitar los atajos" y anticipó que los afiliados reclaman una sanción ejemplificadora.
El secretario general del Sindicato de Docentes de Catamarca (SIDCA), Sergio Guillamondegui, confirmó que la organización gremial ampliará la denuncia por los títulos truchos expedidos en el IES 'Clara J. Armstrong'. Pero esta vez el foco estará puesto en la posible falsificación de certificados de capacitación que algunos docentes habrían presentado para sumar puntaje en los concursos y escalar posiciones en el orden de mérito.
"Queremos que haya un antes y un después no sólo para los que confabularon esto, sino para quienes compraron y para quienes eligieron los caminos fáciles. Los afiliados piden que la Justicia tome una actitud ejemplificadora", indicó Guillamondegui en entrevistas concedidas a Ancasti Streaming.
Qué reclaman los afiliados
El dirigente explicó que los docentes agremiados fueron "vulnerados en la alteración del listado de orden de mérito" y que la investigación no se estaba encaminando como esperaban. "Lo que se estaba haciendo es una defraudación contra la Administración Pública y lo que se estaba investigando eran delitos cibernéticos por robo y adulteraciones de clave", comentó en declaraciones a El Talión y Tiempo Real.
Guillamondegui remarcó que los afiliados le piden una "sanción ejemplificadora" y que buscarán que esta causa provoque "un antes y un después". "No solo para las personas que confabularon esta trama de venta de títulos, sino también para quienes los compraron. Aprovecho esto para decirle a los docentes que los caminos fáciles después traen consecuencias", dijo.
El titular del SIDCA aseguró que, luego de determinar la legitimidad de los títulos docentes —hay unos 200 bajo sospecha—, evalúan ampliar la presentación con una denuncia sobre "la venta de certificados truchos para acrecentar puntaje". Y fue tajante: "Le pedimos a la docencia en general que trate de evitar estos atajos. Vamos a continuar con las denuncias porque entendemos que como docentes debemos dar ejemplo de ética y profesionalismo".
Cómo funciona el mecanismo de venta de títulos falsos
El 13 de agosto de este año, dos días después de que el Ministerio de Educación y Trabajo hiciera pública la denuncia por los títulos docentes truchos, El Ancasti advirtió sobre el mecanismo para la compra de títulos y certificados apócrifos en sitios web y redes sociales, donde se publicitan abiertamente y alcanzan a todos los niveles.
Desde certificados de estudios secundarios, pasando por títulos terciarios, hasta diplomas universitarios e incluso de posgrado, son ofrecidos bajo la promesa de ser "oficiales" y con "validez nacional". Las ofertas capturan la atención del usuario con gráficos institucionales, sellos oficiales y leyes educativas nacionales, generando una falsa apariencia de legalidad. Según lo publicitado, los valores para adquirir una certificación apócrifa oscilan entre los $80.000 y los $190.000, dependiendo del nivel educativo solicitado y el grado de complejidad del documento que se desea falsificar.
Adquirido el "título", los vendedores entregan el producto final en formato PDF, una modalidad que les permite evadir cualquier control físico. Para generar confianza en el comprador, los falsificadores aseguran que el certificado figura en los sistemas de consulta oficiales. Esto se logra mediante páginas web truchas que simulan ser plataformas gubernamentales de verificación de títulos, o a través de bases de datos manipuladas, haciendo creer al interesado que posee un documento legítimo.
Sin embargo, el comprador se expone a pagar y ser eventualmente estafado, ya que el vendedor puede dejar de contestar o no enviar el material comprometido. La maniobra termina de perpetrarse cuando ese archivo PDF se imprime y se lleva la copia física al concurso, y a partir de allí debe sortear los filtros del Ministerio.
Guillamondegui remarcó que "hay muchas presentaciones en las Juntas de Clasificaciones de certificados de cursos apócrifos, falsos o escaneados. Esto ya sucedió en Salta, se han exonerado docentes. Por eso les pedimos que traten de evitar estos atajos".
El antecedente de Salta
En diciembre del año pasado, a partir de una denuncia del Gobierno de Salta, se abrió una investigación por docentes que habrían presentado certificados apócrifos para incrementar su puntaje en concursos y procesos de designación de cargos en el Ministerio de Educación de esa provincia.
En febrero de este 2026, dos mujeres fueron imputadas provisionalmente por falsificación de instrumento privado en concurso ideal con fraude a la Administración Pública y asociación ilícita en concurso real. Además, se imputó a 53 docentes que mejoraron su orden de mérito, e incluso nueve habían conseguido nuevos cargos con certificados truchos por los que habían pagado entre $80.000 y $360.000.