Catamarca fue sede por primera vez de un encuentro que reunió a más de 30 instituciones
Catamarca fue sede por primera vez de un encuentro que reunió a más de 30 instituciones de Argentina y Latinoamérica. Durante tres jornadas, 50 ponencias y decenas de especialistas pasaron por la ciudad. ¿Qué dejó para los museos locales?
El XVII Encuentro Nacional de CECA Argentina y XII Encuentro de Formación de Educadores de Museos cerró este sábado en la Capital con un balance que dejó a la provincia en el mapa: 50 ponencias, más de 30 instituciones de Argentina y Latinoamérica y tres jornadas a pura actividad museística.
El encuentro, que se desarrolló bajo el lema “Tejiendo comunidades, articulando territorios”, convocó a educadores de museos, investigadores, gestores culturales y referentes de instituciones de distintos puntos del país y de la región. La respuesta de participación y adhesión fue amplia y sostenida durante las tres jornadas.
¿Dónde se desarrolló la última jornada?
La actividad final se llevó a cabo durante la mañana en el CATA – Centro de Arte y Tecnología Aplicada y el Museo de la Virgen del Valle, con mesas simultáneas que reunieron experiencias de Catamarca y de otras provincias.
En CATA se presentaron propuestas vinculadas con el patrimonio arqueológico, las prácticas participativas y la interdisciplinariedad. Entre ellas: “El Museo Tornambé como componente clave en el desarrollo de las artes transdisciplinares en San Juan”, a cargo de Victoria Hammar y Mariela Limerutti; “Activación museística: interdisciplinariedad y prácticas participativas que interpelan”, de Hugo Alejandro Puentes, Roxana E. Fiant y Luis E. Ezequiel Fonseca; y “Programa Pasos con Historia, puesta en valor del Patrimonio Histórico Arquitectónico de Catamarca”, de Carlos Rubén Carabajal.
Memorias, patrimonio y gestión comunitaria
En el Museo de la Virgen del Valle se compartieron experiencias relacionadas con la construcción de memorias, la gestión comunitaria del patrimonio y el trabajo interdisciplinario. Allí participaron Marcela Bovisio, Claudia Inga, Camila Molinari y María Fernanda Niño con “Entrelazando memorias: Interdisciplina y gestión en el Museo Histórico Desiderio Davel”; Hugo Alejandro Puentes, Carla G. Rojas y Daiana E. Amaya con “Raíces, memorias y resignificación del patrimonio: estrategias participativas e interdisciplinarias desde la práctica museística”; Ana Gabriela Sánchez con “Cartografía de la memoria: reconstrucción legado documental de Salvador Mazza”; Vanesa Juárez con “Del laboratorio al territorio: ARRAIGO Proyecto Cultural como propuesta interdisciplinaria para la gestión comunitaria del patrimonio”; y Mónica A. Sastre Collado, quien presentó “Milagros de dos mundos. Historia del Manto español de la Virgen del Valle”.
El cierre tuvo una mesa especial dedicada a los espacios locales: Museo Casa Caravati, Museo de la Virgen del Valle, Museo Arqueológico Adán Quiroga y CATA. Participaron María Rina Melina Robles, Noelia Zurita Perea y Patricia Verónica Ahumada por el Museo Casa Caravati; Mariela Solís Villarroel y Verónica Chayle por el Museo Arqueológico Adán Quiroga; Graciela del Valle Sánchez y Rocío Hilen Tomassi por el Museo de la Virgen del Valle; y Edith Feliciana Cardoso, de la Dirección Provincial de Patrimonio y Museos.
Un balance que posiciona a la ciudad
Más allá de la agenda, el encuentro permitió mostrar el trabajo que se realiza en los espacios museísticos de Catamarca y fortalecer los vínculos entre sus instituciones y referentes de otras provincias y países. La convocatoria llegó por primera vez al Norte Argentino.
Quienes participaron destacaron la posibilidad de conocer los espacios museísticos de la ciudad y el intercambio generado. Para la Capital, significó una oportunidad para mostrar una ciudad que no solo conserva y protege su patrimonio, sino que busca que sus museos sean espacios vivos, abiertos a distintos públicos y cada vez más integrados a la comunidad.
Con un balance altamente positivo en participación y adhesión, la Capital cerró tres jornadas que dejaron nuevos vínculos, intercambios y experiencias compartidas, y que contribuyeron a posicionar a la ciudad como una sede con capacidad para recibir y generar espacios de formación, debate y reflexión en torno a la actividad museística.
El encuentro se despidió con una idea que atravesó toda la propuesta: cuando los museos se abren a sus comunidades, también se abren nuevas formas de construir memoria, identidad y encuentro.