Catamarca hace historia: primera cirugía robótica del NOA, ¿qué significa para los pacientes?
El Sanatorio Pasteur de Catamarca realizó la primera cirugía robótica del NOA. Un paciente fue operado con un sistema que promete menos dolor y una recuperación más rápida. ¿Qué hay detrás de esta tecnología que ya es furor en el mundo?
El Sanatorio Pasteur de Catamarca concretó con éxito la primera cirugía robótica del Noroeste Argentino (NOA), un hito que posiciona a la provincia en la vanguardia médica regional. La intervención, una nefrectomía de alta complejidad, demandó un ambicioso proyecto institucional que incluyó desde la adecuación de instalaciones hasta la capacitación del personal.
En diálogo con El Esquiú Play, el director médico del establecimiento, Dr. Norberto Bazán, expresó su orgullo por el logro: “Para nosotros es un orgullo y una responsabilidad enorme haber realizado la primera cirugía robótica del noroeste argentino. Es un proceso que requiere de la intervención de todos los estamentos del sanatorio”. El plan, detalló, contempló adecuar las instalaciones eléctricas, capacitar al personal y coordinar la labor entre cirujanos, ingenieros y mantenimiento.
¿El robot reemplaza al cirujano?
Bazán se encargó de desmitificar el rol de la tecnología: el equipamiento no actúa solo, sino que extiende la destreza del médico. “El robot no hace ningún movimiento que no haga el cirujano. Está comandado absolutamente por el cirujano”, enfatizó. El sistema cuenta con una consola inmersiva para el especialista, una torre de visualización para el equipo y la torre del paciente con cuatro brazos articulados. Gracias a esa estructura, “todas las pinzas, tijeras, tienen una movilidad que es superior a la mano humana, se mueven más de 360 grados y, de esa manera, uno logra una precisión enorme”.
Beneficios para el paciente
La cirugía robótica ofrece una mejora cualitativa en definición visual y seguridad. “La visión que tiene cuando opera es una visión 3D, 4K, inmersiva. Usted ve más que lo que ve a simple vista”, remarcó. Además, la estabilidad instrumental elimina el temblor humano: “No hay temblor humano, no existe el temblor (…), en el robot no se manifiestan, es preciso, exacto”. Esto impacta directamente en la recuperación: “El proceso de recuperación es mejorado porque el paciente realmente tiene menos dolor, realmente, menos que en cirugía laparoscópica”.
El médico comparó esta adopción con la llegada de la laparoscopia a fines de los ’80 y aseguró que es una transición natural hacia el nuevo estándar global. “Esto va a ser el mismo proceso (…) El que decide finalmente siempre es el paciente”, señaló, al explicar que cada persona recibe información exhaustiva sobre las alternativas y ventajas antes del procedimiento.
Por último, valoró la trascendencia de poner a disposición de la provincia equipamiento de nivel mundial, con cirujanos certificados y en formación permanente. “Tienen la posibilidad de operarse aquí y no tienen necesidad de irse a otro lado”, concluyó, destacando la ventaja de evitar traslados a grandes centros urbanos como Buenos Aires o Córdoba.