Catamarca se mete en el mapa global del litio: POSCO puso en marcha una planta clave en el Salar del Hombre Muerto
La planta que acaba de arrancar en el Salar del Hombre Muerto no solo suma litio: cambia la escala del proyecto y promete mover la economía de la Puna. Cuánto invertirá POSCO y hasta dónde quiere llegar, en la nota.
El gobernador Raúl Jalil encabezó este martes la inauguración de la Planta II del proyecto Sal de Oro, de la surcoreana POSCO, en pleno Salar del Hombre Muerto. La jornada combinó la agenda minera con una fuerte señal política: junto al mandatario catamarqueño estuvieron la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, y el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz.
La ceremonia se desarrolló en la denominada "zona de cooperación" entre Catamarca y Salta, un punto simbólico que refleja el trabajo conjunto de las dos provincias en torno a la actividad litífera. La presencia de funcionarios de primera línea de la Casa Rosada volvió a subrayar el peso que la minería tiene en la relación entre Catamarca y la administración de Javier Milei.
Qué significa la nueva planta para la producción de litio
El corazón del acto fue la puesta en marcha de la Planta II de Sal de Oro, una instalación destinada a la producción de carbonato de litio con una capacidad estimada de 23.000 toneladas anuales. El complejo se emplaza en el Salar del Hombre Muerto, en el área limítrofe entre Catamarca y Salta.
Durante la jornada también se firmó un Memorándum de Entendimiento para avanzar en las etapas III y IV del proyecto, con la meta de escalar la producción total hasta las 100.000 toneladas anuales de productos de litio. La nueva planta se suma a la instalación de hidróxido de litio que POSCO opera en el Parque Industrial de General Güemes, en Salta, con una capacidad de diseño de 25.000 toneladas anuales.
El desarrollo de Sal de Oro contempla inversiones superiores a los US$2.000 millones y su segunda etapa fue incorporada este año al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La adhesión, aprobada por el Ministerio de Economía, corresponde a una planta de carbonato de litio con una capacidad operativa cercana a las 23.000 toneladas anuales.
El vínculo de Catamarca con el proyecto
Para la provincia, Sal de Oro tiene una relevancia particular: no solo por su localización en el Salar del Hombre Muerto, sino también por el proceso de expansión de la actividad litífera en la Puna. Jalil ya había participado junto a Sáenz de etapas anteriores del desarrollo, cuyo avance comenzó durante la gestión nacional previa.
La inauguración de este martes agregó un nuevo capítulo a la relación entre Catamarca y POSCO, con la proyección de nuevas etapas productivas y una ampliación de la capacidad del complejo que apunta a las 100.000 toneladas anuales.
De la ceremonia también participaron el embajador de Corea del Sur en Argentina, Lee Chong Hwa; el CEO de POSCO Holdings, Chang In-hwa; el presidente de POSCO Argentina, Park Hyeon, y el director de Operaciones Industriales del BID, Sergio Lew.
Según la información difundida sobre el proyecto, POSCO Argentina genera más de 600 empleos directos y trabaja con más de 270 proveedores locales, además de desarrollar programas de capacitación, becas, asistencia médica y acciones de vinculación con comunidades de la zona.