Catamarca y Utah sellan un pacto que podría cambiar el mapa minero y energético
¿Qué se trae entre manos Catamarca con Utah? Un acuerdo que podría revolucionar la minería y la energía en la provincia. Enterate de los detalles.
La provincia de Catamarca acaba de dar un paso clave para atraer inversiones y potenciar su desarrollo minero y energético. El Gobierno firmó un Memorándum de Entendimiento con el Estado de Utah, uno de los polos mineros y tecnológicos más importantes de Estados Unidos, con el que buscará impulsar proyectos conjuntos en litio, cobre, oro y energías limpias.
El acuerdo fue rubricado por el ministro de Desarrollo Productivo de Catamarca, Luis Castro, y los comisionados Jefferson Moss (Oficina del Gobernador para el Desarrollo Económico) y Joel Ferry (Departamento de Recursos Naturales de Utah). De la ceremonia participaron el gobernador Raúl Jalil y el vicegobernador Rubén Dusso, junto a otras autoridades provinciales.
¿Qué implica este Memorándum?
El entendimiento entre ambas jurisdicciones apunta a fortalecer la cooperación económica y cultural, con un eje central en la minería y los minerales críticos. Tanto Catamarca como Utah poseen importantes reservas de litio, cobre, oro y otros minerales estratégicos, por lo que el intercambio de conocimientos y tecnologías será fundamental para el desarrollo de las cadenas de suministro.
Además, se prevé la organización de misiones comerciales, delegaciones empresariales y eventos sectoriales para promover inversiones y facilitar el contacto entre empresas de ambas regiones.
Energía: el potencial geotérmico de Catamarca
Otro de los pilares del acuerdo es la cooperación en educación, investigación, tecnología y energía. En este marco, ambas partes expresaron su interés en impulsar fuentes como la solar, la nuclear y, especialmente, la geotérmica. Catamarca cuenta con 13 de los 39 volcanes activos de Argentina, un enorme potencial para esta fuente de energía, mientras que Utah ya opera tres plantas geotérmicas y desarrolla nuevas investigaciones.
Para garantizar la implementación de estos objetivos, las partes se comprometieron a reunirse al menos una vez al año para evaluar avances, intercambiar experiencias y definir prioridades. También podrán conformar grupos de trabajo conjuntos para proyectos específicos, con metas y plazos medibles.