Catamarca ya tiene ley contra los deepfakes sexuales: qué pasará con los que los difundan
Un senador tomó la palabra en el recinto y explicó por qué la provincia necesitaba una norma así. Lo que se aprobó, y el detalle que pocos vieron venir.
La Cámara de Senadores de Catamarca convirtió en ley este jueves el proyecto que busca frenar el uso indebido de la inteligencia artificial y, sobre todo, los deepfakes sexuales. La aprobación se dio en el marco de la 17° Sesión Ordinaria del Senado, con el impulso del diputado provincial Juan Carlos Ledesma.
La norma apunta a un problema cada vez más frecuente: la creación y difusión de contenidos íntimos falsos o manipulados con inteligencia artificial, sin el consentimiento de las personas involucradas.
Qué establece la nueva ley
El texto incorpora al Código de Faltas de Catamarca una figura específica para sancionar la difusión no consentida de representaciones íntimas digitales. Las multas podrán llegar hasta las 100 Unidades de Multa en los casos agravados.
Pero no todo es castigo: la ley también prevé asistencia legal y psicológica para las personas afectadas, además de mecanismos para proteger su identidad.
Otro de los puntos centrales es la creación del Observatorio Provincial de Violencia Digital, un organismo que tendrá como finalidad abordar la problemática de la violencia digital y el uso indebido de las nuevas tecnologías.
El debate en el Senado
Durante la sesión, el senador por Fray Mamerto Esquiú, Guillermo Ferreyra, fue el encargado de fundamentar el proyecto ante el recinto. El legislador explicó que la norma busca establecer herramientas para prevenir y sancionar la producción y difusión de deepfakes sexuales.
“No solo persigue la sanción a los responsables, sino también la protección integral de las víctimas y su acceso a la justicia”, señaló Ferreyra.
La ley también contempla mecanismos de cooperación con plataformas digitales para intervenir ante situaciones relacionadas con este tipo de contenidos.
Con la aprobación del Senado, Catamarca se convierte en una de las primeras provincias en contar con un régimen específico para sancionar la difusión no consentida de representaciones íntimas digitales y abordar los deepfakes sexuales.