Cataratas del Iguazú: el agua llegó a un nivel que casi alcanza las pasarelas y ahora vuelven a abrir
¿Qué nivel alcanzó el río Iguazú para que desarmaran las pasarelas de la Garganta del Diablo? La respuesta explica por qué el parque vuelve a abrir sus puertas este martes.
El Parque Nacional Iguazú volverá a recibir visitantes este martes 13 de octubre. La Intendencia del área protegida y la concesionaria Iguazú Argentina S.A. confirmaron que el descenso paulatino del caudal del río Iguazú permitió levantar la restricción que mantenía cerrado el acceso a las Cataratas.
El cierre había sido preventivo y se resolvió cuando el río superó los 12.000 metros cúbicos por segundo, un volumen que multiplica por nueve el promedio habitual. Las lluvias intensas en la Triple Frontera y en las cuencas altas del Iguazú, en Brasil, alimentaron una crecida que los propios funcionarios calificaron de histórica.
Por qué se había cerrado el parque
La medida no fue sorpresiva para quienes manejan el día a día del parque. El intendente José María Hervás explicó que siguieron la evolución del fenómeno desde el principio.
“Sabíamos que se venía el fenómeno y, de manera preventiva, desarmamos las pasarelas de la Garganta del Diablo. Ese momento llegó. A los 8.000 metros cúbicos por segundo se cierra la Garganta. Hoy tenemos 12.000. De haber estado, es probable que el agua se las hubiese llevado”, declaró a Cadena 3.
El funcionario detalló que el parque opera normalmente con unos 1.500 metros cúbicos por segundo, y que a partir de los 8.000 se vuelve obligatorio cerrar la Garganta del Diablo. Durante esta crecida, el caudal se triplicó entre el sábado y el lunes, y el agua llegó a estar cerca de los pisos del circuito superior.
“El parque nacional, por lo general, funciona con 1500 metros cúbicos por segundo. Ocho mil es una barbaridad que hace que debamos cerrar la Garganta del Diablo. Hoy estuvimos en 12.000. Estuvimos ante caudales históricos del río Iguazú por las crecientes lluvias en sus nacientes en Brasil”, agregó Hervás.
Antecedentes que pesan
La memoria de lo ocurrido en 2023 todavía está fresca: en ese episodio el caudal superó los 20.000 metros cúbicos por segundo y provocó el desprendimiento de más de la mitad de la pasarela de la Garganta del Diablo. Algo similar había pasado en 2022, con daños que demandaron meses de reparaciones. Por eso, esta vez la decisión de desarmar las estructuras se tomó antes de que el río alcanzara su pico.
Qué esperar para la reapertura
Pese a que las lluvias no dieron tregua, Hervás anticipó que las condiciones permitirán retomar la actividad con normalidad.
“Se abre en condiciones normales. Sigue lloviendo, pero consideramos que tendremos una baja considerable”, afirmó.
Desde la Intendencia y la concesionaria recomendaron consultar los canales oficiales para conocer cómo se irán habilitando los distintos circuitos internos del parque, ya que la reapertura del acceso no implica que todas las pasarelas estén disponibles al mismo tiempo.