Cayeron 120 milímetros en dos horas y Florencia amaneció bajo agua: la angustiante noche que vivieron los vecinos
¿Qué pasó en Florencia cuando cayeron 120 milímetros en dos horas? La noche que vivieron los vecinos y la contundente frase del intendente que nadie esperaba.
La localidad de Florencia, en el extremo norte de Santa Fe, vivió una noche de terror. Un temporal descargó 120 milímetros en menos de dos horas y dejó varios barrios completamente anegados. La situación fue tan crítica que algunas familias decidieron autoevacuarse.
El agua cubrió calles y casas en un abrir y cerrar de ojos, mientras los canales de desagüe colapsaban ante la furia del cielo. El intendente Fabio Villa salió a dar la cara y aseguró que lo peor ya pasó, pero la preocupación sigue latente.
¿Qué pasó en Florencia?
El temporal azotó la ciudad durante la noche con una violencia inusual. Según los registros, cayeron 120 milímetros de lluvia en menos de dos horas, un volumen que superó ampliamente la capacidad de los sistemas de drenaje. Calles enteras se convirtieron en ríos y el agua ingresó a numerosas viviendas.
El intendente Fabio Villa, en diálogo con LT9, confirmó que la situación se descontroló por momentos. "Los canales no dieron abasto", admitió, y explicó que la rápida intervención municipal fue clave para que el agua escurriera en aproximadamente una hora después de que cesara la lluvia.
"Lo peor ya pasó", dijo el intendente
Villa fue contundente al referirse al estado actual de la ciudad: "Lo peor ya pasó. Toda la ciudad quedó bajo agua por la cantidad de lluvia que cayó en tan poco tiempo, pero aproximadamente una hora después de que dejó de llover el agua ya había escurrido".
El jefe comunal destacó el trabajo preventivo realizado en los últimos meses y el protocolo de emergencia que se activó de inmediato. "Aplicamos el protocolo de trabajo, con la limpieza de algunos canales, y una hora después de que paró de llover el agua se fue", sostuvo.
Familias autoevacuadas y asistencia municipal
Si bien el panorama mejoró durante la madrugada, algunas familias optaron por autoevacuarse al ver cómo el agua ingresaba en sus hogares. El municipio ya trabaja en la asistencia a los vecinos afectados, con tareas de limpieza y apoyo para el regreso de quienes tuvieron que irse de manera preventiva.
Hasta el momento, no se reportaron heridos ni evacuados en centros de asistencia, pero las autoridades mantienen el monitoreo constante ante la posibilidad de nuevas lluvias. La vulnerabilidad del norte santafesino frente a fenómenos extremos quedó una vez más en evidencia.
El episodio puso a prueba la infraestructura de drenaje de la ciudad, que logró recuperarse gracias al rápido escurrimiento y a la activación del protocolo municipal. Ahora, el foco está en relevar los daños y acompañar a las familias que sufrieron el ingreso de agua en sus viviendas.