Cayó el clan uruguayo que vendía cocaína en El Calafate y la Justicia tomó una decisión clave
Terminales Posnet para cobrar con tarjeta, cámaras de vigilancia en los búnkeres y una camioneta para mover la droga: así funcionaba la red que cayó en El Calafate. Ahora, la Justicia resolvió qué pasará con todos los detenidos.
La Justicia de Santa Cruz dictó este viernes 90 días de prisión preventiva para todos los integrantes del clan familiar de nacionalidad uruguaya desarticulado en El Calafate por vender cocaína. La resolución se conoció cerca del mediodía durante una audiencia por videoconferencia y alcanza a los imputados que permanecen alojados en dependencias policiales locales, en el marco de la causa que investiga la red narco.
Los acusados escucharon la medida desde los calabozos, donde siguen detenidos con carácter de incomunicados. El fiscal interino de la Unidad Fiscal de Río Gallegos, Julio César Zárate, fundamentó el pedido en la contundencia de las pruebas reunidas y en el peligro de fuga o de entorpecimiento de la investigación. Así, la red permanecerá neutralizada durante la etapa clave del proceso penal.
El operativo “Lazos de Sangre”
La determinación judicial cierra por ahora el operativo bautizado “Lazos de Sangre”, una investigación de alta complejidad encabezada por la División de Investigaciones y Narcocriminalidad de El Calafate, bajo la órbita del Departamento de Crimen Organizado Zona Sur de la Policía de Santa Cruz. Según informó La Opinión Austral, la pesquisa demandó más de medio año de trabajo sigiloso con seguimientos encubiertos, escuchas telefónicas y el mapeo de las rutinas de la banda.
Los pesquisas comprobaron que la organización tenía una logística aceitada de venta de estupefacientes bajo las modalidades de “kiosco” y “delivery”. El clan llamaba la atención por su nivel de modernización: además de efectivo, aceptaba pagos con tarjetas de débito, crédito y transferencias bancarias en línea a través de terminales electrónicas tipo Posnet. Los búnkeres de fraccionamiento, a su vez, contaban con cámaras de videovigilancia para monitorear en tiempo real los accesos y evitar irrupciones de las fuerzas de seguridad.
Los allanamientos y los detenidos
El despliegue se ejecutó entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, con tres allanamientos simultáneos en puntos neurálgicos de la ciudad. En un complejo de departamentos de la zona alta, los efectivos sorprendieron en flagrante delito a una mujer de más de 40 años junto a su hijo de 19, en el preciso instante en que la madre fraccionaba clorhidrato de cocaína sobre la mesa familiar.
De forma coordinada, un segundo procedimiento en la calle De las Acacias al 3000 terminó con la aprehensión de una mujer mayor de 65 años y un hombre de 30. La tercera inspección se realizó en un local comercial sin ocupantes sobre la avenida del Libertador.
El alcance de la organización traspasaba los límites de El Calafate. En el mismo dispositivo, personal de la División Investigaciones y Narcocriminalidad Isla Pavón interceptó a una ramificación del grupo en Comandante Luis Piedra Buena, donde se detuvo a otros eslabones de la banda y se secuestró una camioneta Volkswagen Amarok utilizada para la logística y el traslado interurbano de los cargamentos.
Qué secuestraron
El balance de los registros mostró el poder operativo del clan. Las autoridades incautaron más de un kilogramo de clorhidrato de cocaína de máxima pureza moldeada en tizas y envoltorios listos para la venta, cerca de 300 gramos de marihuana, balanzas digitales de precisión, elementos de estiramiento y corte, recortes de nylon, material tecnológico, una réplica de arma de fuego, municiones de calibre real y cuatro automotores afectados al reparto de las sustancias.