Cayó el gigante avícola: la cifra que dejó a 1700 familias sin trabajo
Más de 1700 familias se quedaron sin trabajo y la empresa más grande del rubro avícola terminó en la Justicia. La deuda millonaria y el cierre de plantas que dejó a pueblos enteros sin su principal fuente de empleo.
La mayor empresa de la industria avícola argentina, Granja Tres Arroyos, pidió esta semana la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La presentación se hizo en los tribunales a través de una de sus sociedades operativas, Wade, y busca reordenar una deuda que ronda los US$ 350,9 millones.
El grupo controlado por la familia De Grazia venía intentando desde hace meses una reestructuración privada, con asesoramiento de un banco de inversión. Esa salida contemplaba quitas de hasta el 75% del capital y plazos de repago a siete años, además de la venta de activos no estratégicos. Pero el deterioro de la operación terminó por tumbar cualquier acuerdo.
El derrumbe que empezó a fines de 2024
El ciclo crítico arrancó a fines del año pasado y desde entonces la compañía acumuló unas 1730 desvinculaciones en sus plantas de todo el país. El punto más alto de la crisis llegó a fines de agosto, cuando se detuvo por completo la actividad en Capitán Sarmiento, el corazón histórico de la firma en un distrito bonaerense de apenas 15.000 habitantes.
En esa localidad, la empresa notificó la suspensión indefinida de tareas alegando problemas de suministro eléctrico y razones de fuerza mayor. Después llegaron más de 700 telegramas de despido, de los cuales 554 correspondieron a esa planta.
El colapso se extendió a otros puntos del mapa productivo: 450 despidos en Esteban Echeverría, 50 en Pilar, el cierre en julio de la planta Avex en Río Cuarto (Córdoba) con 350 operarios sin empleo, la suspensión total del personal en la planta Pinazo (también en Pilar) y unos 250 despidos en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
La respuesta del Estado y el malestar social
Frente al avance del conflicto, el Ministerio de Trabajo bonaerense dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles y ordenó reincorporar a 1200 empleados. Sin embargo, Granja Tres Arroyos decidió no acatar la medida. En las audiencias con el gremio de la alimentación (Steapba) y los intendentes de la zona, lo único que se consiguió fue la entrega de 1000 cajones de pollo para las familias cesanteadas y un pago a cuenta.
En Capitán Sarmiento, donde uno de cada diez empleos formales dependía de la firma, el golpe fue demoledor. Los salarios del complejo movían el comercio y los servicios locales. Ante la falta de ingresos, gremios, clubes y emprendedores armaron ollas populares, colectas y jornadas solidarias para sostener a los trabajadores en medio del proceso concursal.
Marcha federal y efecto dominó en la Ruta 8
Este miércoles, operarios de Granja Tres Arroyos y organizaciones sindicales marcharon hasta la Secretaría de Trabajo de la Nación, en la Ciudad de Buenos Aires. La protesta, llamada Marcha Sindical Federal, reunió a delegaciones de Capitán Sarmiento, Pilar, Esteban Echeverría y Concepción del Uruguay, con el respaldo de las federaciones de la Alimentación (FTIA), la Carne, UATRE, Molineros y la CTA.
Los gremios exigieron el cumplimiento de la conciliación obligatoria, la reincorporación de los más de 1700 despedidos y el pago de los salarios adeudados. Además, advirtieron que la parálisis pone en riesgo el sustento de 7000 puestos de trabajo a nivel nacional.
La crisis también golpeó a las localidades vecinas. En Arrecifes, desde donde viajaban a diario entre 100 y 160 trabajadores al complejo, el Concejo Deliberante declaró la Emergencia Social y Laboral. En San Antonio de Areco, la paralización se sumó a un escenario recesivo que ya venía castigando al empleo, con los cierres de Coresa y Gas Areco.