Cayó en una página que imitaba a su banco: le vaciaron la cuenta y la Justicia tomó una decisión que nadie esperaba
Le vaciaron la cuenta tras caer en una página falsa y el banco se lavó las manos. La Justicia acaba de tomar una decisión que cambia todo para la víctima.
Una mujer de La Plata vivió una pesadilla financiera después de ingresar, sin advertirlo, a una página web que imitaba a la perfección el home banking de su banco. Le sustrajeron casi $3 millones en pocas horas y, tras un largo conflicto judicial, la Justicia falló a su favor con una indemnización millonaria.
Todo comenzó en diciembre de 2022, cuando la víctima se dispuso a revisar su cuenta bancaria desde su computadora. Al escribir la dirección, llegó a un sitio falso con la misma apariencia que el oficial. Sin sospechar, ingresó su usuario, contraseña y token de seguridad.
La pantalla le devolvió un mensaje de error: la sesión había vencido o los datos eran incorrectos. La mujer cerró el navegador y siguió con su día, sin imaginar que acababa de caer en una trampa digital.
El vaciamiento de la cuenta
Horas más tarde, al intentar pagar una compra, la operación fue rechazada por falta de fondos. Fue entonces cuando revisó sus movimientos y descubrió lo peor: siete transferencias a cuentas desconocidas y un movimiento interno, todos sin su autorización. En total, los delincuentes le robaron $2.910.720.
Lejos de resignarse, la mujer hizo la denuncia penal y reclamó al banco la devolución del dinero. La entidad rechazó el pedido argumentando que había sido ella misma quien entregó sus credenciales en una página externa, por lo que el banco no se consideraba responsable.
La batalla judicial
Sin respuesta favorable, la víctima llevó el caso a la Justicia. La causa recayó en el Juzgado en lo Civil y Comercial N°13 de La Plata. Tras analizar las pruebas, el tribunal concluyó que la entidad financiera no adoptó las medidas de seguridad necesarias para detectar los movimientos sospechosos.
Los jueces destacaron que las transferencias se dirigieron a múltiples destinatarios con los que la clienta no tenía operaciones previas y que, pese a la seguidilla de movimientos por sumas elevadas en un lapso muy corto, el sistema no los bloqueó.
Además, el banco no pudo aportar información técnica suficiente para demostrar cómo se habían realizado los accesos a las cuentas de la mujer.
Con esos argumentos, la Justicia ordenó indemnizar a la víctima con $22.910.720 más intereses, en concepto del dinero sustraído, el daño moral y el daño punitivo sufrido a lo largo del proceso.