Cayó toda la familia de Shanahan, pero la Justicia decidió algo distinto con cada uno
La Justicia federal resolvió la situación de los tres familiares de Gustavo Shanahan detenidos tras los allanamientos en Rosario. Uno seguirá preso, otra pagó caución y la tercera zafó de la cárcel por su estado de salud. Pero lo que se investiga detrás de la causa es lo que realmente complica al entorno del financista.
El juez federal Carlos Vera Barros definió este viernes el futuro inmediato de los tres familiares de Gustavo Shanahan que habían quedado detenidos tras los allanamientos del miércoles en Rosario. Y la resolución fue diametralmente opuesta para cada uno: el hijo sigue preso, la hija recuperó la libertad y la pareja del financista cumplirá arresto domiciliario.
La audiencia de declaración indagatoria se realizó en los Tribunales Federales de Rosario y puso un manto de definiciones sobre una causa que apunta a presuntas operaciones de lavado de activos vinculadas con la actividad de Shanahan al frente de Terminal Puerto Rosario (TPR).
Qué pasó con cada uno de los detenidos
Esteban Shanahan, hijo del financista, continuará detenido a disposición de la Justicia Federal mientras avanza la investigación y se analiza la evidencia incorporada al expediente. Su hermana Lucila Shanahan, en cambio, quedó en libertad tras el pago de una caución que fijó el magistrado.
La pareja de Gustavo Shanahan, una mujer de 70 años, no seguirá alojada en una dependencia penitenciaria. Por cuestiones vinculadas con su estado de salud, Vera Barros dispuso que cumpla arresto domiciliario durante el desarrollo de la pesquisa.
Qué investiga la Justicia
Los procedimientos de esta semana forman parte de una investigación que busca determinar si existieron maniobras destinadas a ocultar o dar apariencia lícita a fondos de origen presuntamente ilícito. La pesquisa se impulsó a partir de una hipótesis que apunta a posibles irregularidades en la transferencia de acciones de la concesionaria portuaria.
Según la línea investigativa, esas operaciones podrían haber sido utilizadas para favorecer el ingreso o blanqueo de fondos vinculados con el empresario catalán Jordi Pujol i Ferrusola, quien también quedó involucrado en la causa. En el marco del mismo operativo se había dispuesto un pedido de captura internacional para el empresario español.
Uno de los allanamientos tuvo lugar en un departamento ubicado en Urquiza al 2000. Como consecuencia de los operativos quedaron detenidos los dos hijos de Shanahan y su pareja.
El financista, en tanto, perdió su beneficio de arresto domiciliario —que cumplía en un departamento de Brown al 1600— y está privado de su libertad en la cárcel de Marcos Paz, donde cumple una condena de siete años de prisión por narcotráfico.
La causa permanece abierta y apunta a esclarecer el origen y destino de los fondos involucrados en las operaciones bajo análisis, además de determinar el eventual grado de participación de cada uno de los investigados.