Cayó una red narco con más de 5 kilos de cocaína: tres quedaron presos y una mujer zafó
¿Qué encontraron escondido dentro de una camioneta que llegó desde Mendoza y por qué una de las cuatro detenidas quedó en libertad? La Justicia federal de Comodoro Rivadavia avanza sobre una presunta red narco.
La jueza federal de Comodoro Rivadavia, Eva Parcio, dictó nueve meses de prisión preventiva para Gustavo Páez, Sergio Castelucci Muñoz y Luis Messina, los tres imputados en la Causa Corredor Norte, que investiga una presunta organización dedicada al traslado y la comercialización de cocaína en el sur del país. La cuarta detenida, Alegaris Román, de nacionalidad dominicana, recuperó la libertad el viernes con condiciones estrictas.
Las preventivas de los tres hombres vencerán el 24 de junio de 2027, aunque podrán revisarse si alguna de las partes lo pide.
Qué encontraron en los allanamientos
Los procedimientos del jueves 24 de septiembre fueron clave. En la Chevrolet S10 vinculada a Páez aparecieron dos paquetes con forma de ladrillo y un envoltorio más chico escondidos dentro de la estructura del vehículo. Para dar con ellos hizo falta una cámara especial que detectó modificaciones en la compuerta de la caja: el plástico había sido removido y la chapa tenía tornillos colocados para ocultar los envoltorios.
En la vivienda donde se alojaban Páez y Castelucci, en tanto, los investigadores encontraron en el techo un bolso con cuatro paquetes rectangulares. Entre todos los operativos se secuestraron más de cinco kilos de cocaína, según lo informado en la audiencia.
También se incautaron celulares, documentación y otros elementos de interés. En el domicilio vinculado a Messina y Román se levantaron dispositivos telefónicos y papeles.
Cómo se armó la investigación
La Fiscalía sostuvo como hipótesis que los imputados integraban una estructura dedicada al traslado terrestre de estupefacientes desde Mendoza hacia distintas localidades del sur, donde después se vendían. Todo arrancó con información recibida el viernes 18 de septiembre.
Según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, entre ese día y el 19 habría llegado a Comodoro Rivadavia un cargamento que iba a ser entregado por una persona identificada al principio solo por un número telefónico. La sustancia la habría recibido Messina, señalado como el único comodorense entre los investigados. El hombre trabaja para una contratista petrolera y registra condenas en dos causas anteriores.
Con escuchas telefónicas, vigilancia y seguimientos de la División Drogas Peligrosas, los pesquisas empezaron a mover el tablero. Uno de los teléfonos bajo análisis habría sido usado por Castelucci Muñoz, quien desde su llegada a la ciudad se habría quedado junto a Messina y su pareja, Román, en un domicilio particular.
La Fiscalía también expuso un viaje de tres de los investigados a Caleta Olivia, constatado por policías de Santa Cruz durante un control documental sobre un Honda Civic de Messina. El 23 de septiembre apareció una Chevrolet S10 con patente mendocina estacionada frente al domicilio vigilado, vinculada a Páez, que había llegado desde esa provincia. Ese mismo día arribó una Ford Ranger.
Desde entonces se registraron movimientos entre casas de Comodoro Rivadavia y otro viaje a Caleta Olivia. Los investigadores observaron encuentros en la localidad santacruceña: la comitiva habría intercambiado señales de luces con un Volkswagen Vento y luego se dirigió a un sector residencial. Cuando la Policía llegó, encontró varios vehículos reunidos y personas que bajaron de uno de ellos para contactar a Castelucci. Después los autos se dispersaron y las dos camionetas volvieron a Comodoro Rivadavia.
Para la Fiscalía, esos movimientos, las comunicaciones y las tareas de campo permitieron sostener provisoriamente la existencia de una estructura destinada al traslado y la comercialización de drogas. El hecho quedó encuadrado como comercialización de estupefacientes agravada por la intervención de tres o más personas.
Las condiciones que deberá cumplir la mujer liberada
La jueza Parcio consideró que hay elementos que vincularían a Román con los hechos investigados, pero entendió que correspondía dejarla en libertad bajo estrictas medidas. Deberá presentarse cada 15 días ante la Justicia y mantener actualizados su domicilio, teléfono y correo electrónico, además de informar cualquier cambio.
Tiene prohibido salir de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly sin autorización judicial, entorpecer la investigación o contactar a personas vinculadas con la causa. La restricción alcanza incluso a su pareja, aunque esté en libertad. Tampoco podrá relacionarse con vendedores, consumidores o proveedores de estupefacientes, poseer drogas o armas ni cometer nuevos delitos. Si incumple cualquiera de esas condiciones, podría terminar detenida.
Además de resolver la situación de los cuatro imputados, la magistrada autorizó la apertura y extracción de información de los teléfonos secuestrados: llamadas, mensajes, audios, videos, contactos, aplicaciones y fotografías vinculadas a la venta o intermediación de estupefacientes. La Fiscalía solo podrá usar el material generado entre el 1 de agosto y el 24 de septiembre, fecha de los allanamientos.
La jueza también habilitó el levantamiento del secreto bancario sobre las cuentas de Páez y Román, con la mira puesta en movimientos financieros y billeteras virtuales. El objetivo es determinar roles dentro de la estructura y establecer si hay otros integrantes o eslabones superiores en la presunta cadena de tráfico.
Fuente y foto: Jornada