Cazaba animales prohibidos y guardaba un arma sin papeles: la insólita escena que encontraron en su casa
Un allanamiento en China Muerta destapó un freezer con restos de animales prohibidos y un arma sin papeles. ¿Qué más encontraron?
Un hombre de la zona de China Muerta quedó en la mira de la Justicia tras ser imputado por cazar especies protegidas y por tener una escopeta sin la documentación correspondiente. El allanamiento en su domicilio reveló un freezer con restos de animales que dejó helados a los investigadores.
La fiscal del caso, Julieta González, formuló cargos contra J.A.R. durante una audiencia realizada este martes. La acusación incluye dos delitos: caza de fauna silvestre prohibida y tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil condicional.
Según la teoría del Ministerio Público Fiscal, entre principios de diciembre y el 16 de diciembre de 2025, el imputado habría cazado animales cuya captura está expresamente prohibida en la provincia de Neuquén. La investigación comenzó a partir de una denuncia de la Dirección Provincial de Fauna, que aportó fotografías comprometedoras.
¿Qué muestran las fotos de la denuncia?
Las imágenes exhibían al sospechoso junto a un choique muerto y una camioneta con distintos animales faenados, entre ellos una liebre mara, una especie considerada vulnerable. Esas pruebas fueron clave para que la fiscalía solicitara una orden de allanamiento.
El 16 de diciembre, los efectivos allanaron la vivienda del imputado en China Muerta. Lo que encontraron superó cualquier expectativa: dentro de un freezer había dos picañas de ñandú petizo, dos piches -uno de ellos completo- y un huevo de choique.
Pero eso no fue todo. En el patio de la casa hallaron un caparazón de armadillo, y durante el procedimiento también se secuestraron una carpa, una trucha y astas de ciervo. La escena evidenciaba una actividad de caza que habría sido habitual.
El arma sin autorización
Además de los restos de animales, los investigadores encontraron una escopeta marca Ward Western Field, modelo 60, en perfectas condiciones para disparar. Sin embargo, el imputado no contaba con autorización legal ni figuraba como legítimo usuario del arma.
La fiscal González solicitó que la investigación se formalice por ambos delitos en concurso real, es decir, se tratarían como hechos independientes pero juzgados en un mismo proceso.
Para avanzar en la causa, la fiscal pidió un plazo de dos meses. El objetivo es analizar el contenido del teléfono celular secuestrado, que podría precisar las fechas exactas de las actividades de caza.
El juez de garantías Raúl Aufranc avaló la acusación y dispuso que el imputado permanezca localizable y sujeto a las notificaciones judiciales. La investigación preparatoria tendrá una duración de dos meses, tras los cuales se definirán los próximos pasos.