Celebró sus 92 años con juegos, karaoke y un mensaje que rompe con todo
Todos esperaban un acto protocolar por los 92 años del Centro de Jubilados, pero la sede de Rioja 670 se convirtió en una fiesta con juegos, karaoke y un mensaje que desafía los prejuicios sobre la edad.
El Centro de Jubilados y Pensionados de Corrientes festejó el miércoles su 92° aniversario con una jornada que mezcló charla, juegos, música y baile, pero que también dejó en claro hacia dónde apunta la institución: a una vejez activa, con proyectos y autonomía.
La sede de Rioja 670 fue el escenario de una celebración que empezó pasadas las 17 con una exposición de Marcelo Fabián Ureli, periodista y especialista en comunicación. Su propuesta invitó a los presentes a revisar la forma en que encaran los problemas y a adoptar una mirada más positiva, incluso frente a situaciones cotidianas como un día de lluvia.
“Hay que cambiar el chip”, planteó Ureli, y la consigna se trasladó después al terreno de juego. Los asistentes, convocados con ropa cómoda, se organizaron en grupos y participaron de actividades con aros y pelotas que combinaron movimiento, coordinación y una sana competencia.
Karaoke, sorteos y torta
La noche siguió con un karaoke en el que los presentes tenían que adivinar las canciones que sonaban. Luego volvieron los juegos y llegó el momento de los sorteos: los números entregados junto con las entradas definieron a los ganadores de distintos premios.
El clásico no podía faltar. Se apagaron las luces, apareció la torta y todos cantaron el feliz cumpleaños. Después, música y baile hasta entrada la noche cerraron una jornada que buscó reivindicar la participación y el bienestar de las personas mayores.
Detrás del festejo, la institución, fundada en 1934, mostró el proceso de transformación que viene impulsando. Para Fernández, su interventora, “la jubilación es el comienzo de una nueva etapa”. El desafío, dice, es preparar a las personas para ese momento y evitar que el retiro laboral se viva como el final de las actividades, los vínculos o los proyectos.
Una propuesta que va más allá de los talleres
Hoy el centro cuenta con 23 talleres y una agenda pensada para mantener a los afiliados activos. La actividad física es uno de los pilares, con espacios de musculación especialmente diseñados para adultos mayores, orientados a conservar la fuerza, mejorar la movilidad y reducir el riesgo de caídas.
La iniciativa ya comenzó a expandirse hacia el interior provincial, con distribución de materiales y capacitación para que los afiliados no tengan que trasladarse hasta la capital.
El objetivo, según Fernández, no es solo que los adultos mayores hagan ejercicio, sino que conserven la capacidad de desenvolverse por sus propios medios. La autonomía aparece como concepto central, y también la idea de romper con los prejuicios sobre la edad.
“No hay un momento determinado para aprender algo nuevo”, sostiene, y pone como ejemplo a su propia hermana, que aprendió a nadar a los 73 años y hoy completa varias piletas, además de animarse al tango.
“Hay que desaprender toda esa rutina y empezar a aprender a disfrutar”, explica Fernández al hablar de la etapa posterior a la jubilación. Después de décadas de horarios y obligaciones, muchas personas se encuentran con un tiempo libre que no saben cómo ocupar, y esa transición puede generar aislamiento, angustia o depresión.
Por eso, el centro también trabaja en la preparación previa a la jubilación, para que quienes todavía están en actividad piensen qué quieren hacer cuando terminen su vida laboral.
La propuesta incluye además iniciativas que combinan lo social con la generación de ingresos, como el “pequeño shopping”, un espacio donde afiliadas comercializan productos de sus propios emprendimientos. La autonomía económica es otra de las dimensiones que se busca fortalecer: una persona mayor independiente mejora su calidad de vida y también alivia la carga de la familia.
Fernández insiste en que la preparación para una vejez activa no empieza a los 70 u 80 años, sino mucho antes. Las personas de 45, 50 y 60 deberían incorporar hábitos de actividad física, salud y bienestar para llegar en mejores condiciones.
La institución también observa el crecimiento de la llamada “economía plateada”, vinculada con las necesidades de una población que vive cada vez más años. Turismo, salud, recreación y servicios específicos forman parte de un mercado en expansión.
El desafío no es solo prolongar la expectativa de vida, sino lograr que esos años adicionales se vivan con independencia y calidad. En ese sentido, el centro proyecta nuevas iniciativas en vivienda, autonomía económica y bienestar, y Fernández presentó parte de estas propuestas en encuentros de gerontología en Brasil.
Qué se viene
Con los 92 años ya celebrados, la institución tiene la mirada puesta en el sexto Encuentro Taragüí de Personas Mayores del Mercosur, que se realizará los días 17, 18 y 19 de septiembre. La jornada central será el sábado 19 en el Salón de Convenciones, con actividades abiertas a las familias para compartir entre generaciones.
A 92 años de su creación, el centro deja una declaración de principios: la vejez no es sinónimo de quietud ni dependencia, sino de participación, aprendizaje, vínculos y autonomía.