Celebró una baja en la mora familiar que sigue siendo récord
¿Señal de recuperación o simple espejismo? La mora familiar bajó una décima, pero sigue en niveles récord de dos décadas. Los detalles que el Gobierno no menciona.
El presidente Javier Milei festejó en redes una caída de 0,1 puntos en la morosidad de los créditos familiares durante junio, tras 19 meses de subas ininterrumpidas. Sin embargo, el indicador sigue en niveles récord de las últimas dos décadas, lo que deja en duda si es una señal real de recuperación o apenas un espejismo.
Según un informe de la consultora 1816, que procesó datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU), la mora total del sector privado no financiero bajó de 7,7% en mayo a 7,6% en junio. En el caso de las familias, pasó de 12,8% a 12,7%, mientras que la de las empresas se mantuvo estable en torno al 3,5%.
El dato fue difundido por el propio Milei en sus redes sociales, quien lo presentó como un signo positivo para la economía. Pero el freno a la escalada llega después de un salto brutal: en octubre de 2024, la mora total era de 1,5%, la de las familias 2,5% y la de las empresas 0,7%.
¿Qué dice la consultora sobre los datos?
La consultora 1816 aclaró que la base puede tener ajustes técnicos antes de la publicación oficial del Banco Central, pero las diferencias son menores. "A lo largo de 2026 en ninguna ocasión el ratio de mora agregado se modificó respecto a la primera versión de la base de datos", señalaron. Para las familias, la diferencia entre el dato preliminar y el definitivo "nunca superó el 0,1 por ciento".
Lo más relevante es que, pese a la mejora marginal, la morosidad sigue en máximos históricos. La irregularidad del crédito bancario alcanzó 7,6%, un nivel que supera todo lo visto en las últimas dos décadas.
¿Cómo impactó en los hogares?
El deterioro fue mucho más fuerte entre las familias que entre las empresas. Mientras la mora de las empresas subió de 0,7% a 3% entre octubre de 2024 y mayo de 2026, la de los hogares pasó de 2,5% a 12,3%, según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
El aumento se concentró en dos instrumentos: los préstamos personales y las tarjetas de crédito, que explican el 73% del saldo irregular de las familias en abril de 2026. En préstamos personales, la mora pasó de 3,3% a 14,9%, con una cartera irregular de 3,2 billones de pesos. En tarjetas, el incumplimiento llegó a 2,8 billones de pesos, con una tasa que saltó de 1,6% a 12,5%.
La evolución refleja la pérdida de capacidad de pago de los hogares, el encarecimiento del crédito y el uso creciente de financiamiento para sostener el consumo en un contexto de ajuste. La interrupción de la tendencia negativa en junio es una señal de estabilización, pero todavía lejos de revertir el deterioro acumulado.
El Gobierno insiste en que la desaceleración inflacionaria y la mejora financiera respaldan la recuperación. No obstante, los datos de la propia consultora muestran que el nivel actual de incumplimiento es varias veces superior al de antes de la escalada. El sistema financiero aún mantiene solvencia para absorber el aumento, pero los créditos familiares siguen siendo un punto de tensión. La caída de una décima en junio marca un cambio, aunque no modifica el escenario de endeudamiento elevado en los hogares.