Central Córdoba no pudo con Boca y a Domínguez se le escapó una frase que lo dice todo
El Ferroviario se hundió en La Bombonera y su DT soltó una frase que retrata el momento del equipo. Lo que más le duele no es la derrota en sí: hay un detalle que se repite partido tras partido y que Domínguez ya no puede disimular.
El Ferroviario perdió 3-1 en La Bombonera por la novena fecha del Clausura y el entrenador apuntó a los errores del arranque como el origen de la caída. Sebastián Domínguez no esquivó el momento del equipo y dejó una definición que resume su estado de ánimo.
El partido se le complicó a Central Córdoba casi desde el vestuario. A los ocho o nueve minutos del primer tiempo, Boca ya ganaba 2-0 y el plan que el cuerpo técnico había preparado durante la semana quedaba hecho pedazos.
“En este tipo de partidos lo fundamental es no recibir goles en los primeros minutos, no generar que Boca juegue con otra tranquilidad, y a los ocho o nueve minutos del primer tiempo perdíamos 2-0. Lo habíamos hablado durante la semana, lo habíamos trabajado, fueron errores muy puntuales y eso hace que el partido nos quede largo”, explicó Domínguez.
El técnico había armado un esquema para presionar alto la salida de Boca, con un 4-1-3-2 que después debía replegarse en línea de cinco cuando el local desplegaba su juego. Pero en el primer gol nada de eso apareció.
“En el primer gol no lo hacemos, quedamos con línea de cuatro, abiertos, lo aprovecha Blanco. Son errores que se trabajan mucho durante la semana para no cometerlos y es lo primero que hacemos cuando transcurren los primeros minutos”, lamentó.
El golpe anímico y el tercero que sentenció todo
Según el entrenador, esos fallos también golpearon la confianza del plantel. “Eso hace que el jugador pierda confianza y sienta la culpa de fallar en algo que habíamos hablado. Después del segundo gol intentamos terminar el primer tiempo a esa distancia y que no llegara el tercero”.
Central Córdoba se fue al descanso con la ilusión de meterse otra vez en el partido, pero el tercer tanto de Boca, obra de Romero a media hora del final, terminó de derrumbar esa posibilidad.
“Entramos al vestuario sintiendo que estábamos a un gol de poner en duda a nuestro rival. Cuando llega el gol de Romero, faltando unos 30 minutos, prácticamente termina sentenciando el partido”, sostuvo.
Y agregó: “Ahí aparece la mejor versión de Boca, que tiene posesión, maneja los tiempos del partido. Se notó una diferencia de jerarquía a la hora de tener la pelota y el partido le quedó muy cómodo”.
El descuento de Martín Cuitiño, sobre el cierre, fue el único consuelo para el Ferroviario. “El gol de Martín obviamente que para él es muy importante, es un chico del club, el torneo pasado fue goleador de la Reserva, se le dio su oportunidad y la aprovechó”, destacó el DT.
La estadística que duele: remates de sobra, goles de menos
Domínguez volvió a poner el foco en un problema que se repite. “Desde la estadística rematamos 15 veces nosotros y nueve Boca. Después está la cuestión de la jerarquía. En los metros finales, la libertad que tuvo Blanco para decidir fue la misma que tuvimos nosotros en otras situaciones, pero cuando un jugador de Primera División tiene esa libertad, muchas veces termina siendo gol”, señaló.
Y sumó: “En La Bombonera sabés que vas a pasar por situaciones en las que, si no te salvás de algún gol y Boca se pone en ventaja, es muy difícil. Nosotros creo que no estábamos mal en el partido y las primeras dos oportunidades de Boca terminan siendo gol”.
El entrenador también recordó que no es la primera vez que el equipo queda rápidamente en desventaja. “No es la primera vez que nos pasa que en menos de diez minutos del primer tiempo quedamos dos goles abajo. Nos pasó también con Tigre. Es algo que el equipo viene sufriendo y que nosotros estamos tratando de corregir, y hoy con la jerarquía de Boca no lo pudimos hacer”.
“En lo que va del Clausura es la primera vez que nos convierten tres goles. Teníamos ocho goles en contra, siete desde que estamos nosotros. Siento que el equipo genera. Contra Independiente rematamos 30 veces al arco, y no es una cuestión de perspectiva: rematamos 30 veces”, añadió.
El cierre fue una radiografía de su preocupación. “Sí, me preocupa y me ocupa. Si vamos para atrás, es increíble la cantidad de puntos que hemos dejado en el camino contra rivales que nos rematan una o dos veces al arco. Llegar a La Bombonera con esta urgencia es muy peligroso”, afirmó.
Y concluyó: “Hace un mes y quince días que estoy trabajando y vemos que el equipo ha mejorado muchísimo en todo sentido. Llegamos a una urgencia que no es lógica para lo que venía demostrando el equipo”.
