Los dirigentes canallas cortaron la cinta azul y amarilla antes del partido y la tercera bandeja del Gigante quedó habilitada. Pero subir hasta ahí tiene su precio: más de 140 escalones y una obra que todavía no está completa...
El Gigante de Arroyito vivió una jornada doble. Antes del partido entre Central y Estudiantes de Río Cuarto, los dirigentes auriazules cortaron la cinta azul y amarilla y dejaron formalmente inaugurada la tercera bandeja, la obra que amplía la capacidad del estadio canalla con alrededor de 3.500 butacas.
La ceremonia se hizo un par de horas antes del inicio del encuentro, cuando las puertas del Gigante todavía estaban cerradas al público. Para la ocasión se convocó a la prensa, que pudo subir a la nueva tribuna y registrar la vista que se tiene desde lo más alto del estadio.
Los integrantes de la comisión directiva, que esperaban en el pasillo, salieron por una de las bocas de la platea para concretar el corte de cinta y dar por inaugurada esa tercera bandeja tan esperada por los hinchas.
Subir hasta arriba, toda una hazaña
Llegar hasta la nueva tribuna no es sencillo: hay que trepar más de 140 escalones por las escaleras externas. Una vez arriba, la recompensa es la visión hacia el campo de juego, que desde esa altura se aprecia con una claridad que no tienen las demás plateas.
Una obra que todavía no está completa
La construcción arrancó este año y pasaron 180 días desde que se plantó la primera columna hasta la inauguración de este sábado. Sin embargo, la apertura es parcial: el proyecto final contempla unos 50 palcos que todavía no están terminados.
Más allá de lo que falta, Central pudo cumplir ese viejo anhelo de la tercera bandeja, que quedó oficialmente habilitada justo en un partido en el que el equipo pelea por un nuevo título.