Central define el título con dos bombas en Arroyito y una salida que ilusiona
Dos partidos en Arroyito y una salida a Junín: así se juega Central el título. Los números que ilusionan, pero que el equipo todavía debe confirmar en cancha.
El Canalla llega a la recta final de la temporada con la calculadora en la mano y una certeza: depende de sí mismo para pelear el título de la tabla anual. Después del triunfo en Tucumán, las chances siguen intactas y ahora llegan tres partidos que no dejan margen de error.
La misión es clara: sostener la fortaleza como local y ratificar el gran rendimiento que viene mostrando fuera de Rosario. Nada nuevo para un equipo que, en estos últimos encuentros, jugó siempre al filo de sus posibilidades.
Dos en casa, uno afuera
Central tiene la ventaja de jugar dos de los tres partidos restantes en el Gigante de Arroyito: primero ante Huracán y luego contra Estudiantes de Río Cuarto, ya descendido. El tercero será en Junín, frente a Sarmiento.
Ese plus de localía es una oportunidad que el equipo deberá confirmar en la cancha. Boca y Argentinos Juniors, sus competidores directos, también tienen dos partidos como locales y uno de visitante, por lo que la paridad es total.
Los números que sostienen el sueño
En Arroyito, el Canalla no es el mejor local del torneo, pero los resultados le dan la razón. Ganó los dos últimos partidos que disputó allí, ambos ante rivales directos y con el margen de error en cero.
Primero superó a Argentinos Juniors, un triunfo clave para mantener viva la ilusión. Después venció a Independiente Rivadavia de Mendoza, por entonces líder de la tabla anual, en un partido en el que solo servía ganar.
En el segundo semestre de 2026, Central jugó seis partidos de Clausura en su estadio: ganó tres, empató dos y perdió solo uno, ante Gimnasia y Esgrima La Plata. Son números que no son para tirar manteca al techo, pero que sirven de sostén para lo que viene.
Afuera, una eficacia que sorprende
La gran noticia para Central está en su rendimiento como visitante. En el Clausura es uno de los mejores equipos de esa condición, con una eficacia de casi el 70%, la misma que Independiente e Instituto.
La única mancha en el torneo fue el debut, cuando perdió sobre la hora contra Belgrano. Desde entonces, nunca volvió a caer como visitante: siete partidos, con cuatro victorias (River, Barracas Central, Tigre y Atlético Tucumán), dos empates (Talleres y Banfield) y esa única derrota inicial.
El único traspié que dolió fue por Copa Libertadores, contra Corinthians, pero en el torneo local jugar fuera de Rosario nunca le resultó pesado.
Tres finales para el bicampeonato
Si Central está en la pelea por el primer puesto de la tabla anual es porque hizo más cosas buenas que malas. La mejor referencia es este segundo semestre, donde supo aprovechar la localía y le dio un lustre mayor a su condición de visitante.
Quedan tres finales por delante y un solo camino: ratificar ese comportamiento para que el sueño del bicampeonato sea realidad.